
El Ayuntamiento de Tarifa ha puesto en marcha la campaña “Menos coches, más Tarifa”, una iniciativa basada en la instalación de señalética, paneles informativos y folletos para dirigir a visitantes y turistas hacia nueve bolsas de aparcamiento situadas en la periferia del casco urbano. La medida pretende aliviar la saturación de vehículos en el centro histórico durante el verano, aunque llega después de dos años de anuncios sobre una futura reorganización del tráfico que, por el momento, sigue sin materializarse.
La presentación de la campaña reunió al alcalde, José Antonio Santos Perea, al concejal de Turismo, Jorge Benítez, representantes de la Policía Local y del sector empresarial. La propuesta persigue que el visitante, desde su llegada a la ciudad, reciba información clara sobre dónde estacionar y opte por dejar el vehículo fuera del centro histórico, completando el recorrido a pie.
La iniciativa contempla la instalación de ocho grandes paneles informativos en los accesos norte y sur de Tarifa, otros cuatro paneles direccionales que advertirán de la saturación del casco histórico y orientarán hacia las bolsas de aparcamiento disponibles, además de carteles específicos en cada uno de los nueve estacionamientos habilitados. Estos últimos ofrecerán información sobre la ubicación, el itinerario peatonal y la distancia hasta el centro.
Las bolsas de aparcamiento se distribuyen entre las inmediaciones del Parque de Bomberos, la portada del recinto ferial, el apeadero de autobuses, la zona de playa, la plaza de toros, la calle Algeciras y el aparcamiento del Retiro, entre otros espacios. La campaña se completa con la edición de 5.000 folletos que serán distribuidos en hoteles, restaurantes, comercios y la Oficina de Turismo, además de pequeñas actuaciones para mejorar los accesos a algunos de estos estacionamientos.
El concejal de Turismo, Jorge Benítez, defendió que la iniciativa no es nueva, aunque sí lo es, dijo, el planteamiento “sistemático” con vocación de continuidad. Según explicó, anteriores intentos acabaron abandonándose, mientras que ahora el objetivo es mantener y perfeccionar el sistema en los próximos años con la colaboración del sector turístico.
Por su parte, el alcalde avanzó que esta red de orientación se integrará en el futuro en una aplicación móvil y volvió a anunciar otras medidas complementarias, como la señalización de zonas reservadas para residentes y la futura implantación de estacionamiento regulado por horas en determinados puntos del municipio.
La campaña llega, sin embargo, como sustituto provisional de las medidas de mayor calado que el propio equipo de gobierno viene anunciando desde hace más de dos años para afrontar el problema del tráfico y la falta de aparcamiento en la ciudad. Durante este tiempo se han planteado distintas fórmulas de regulación por zonas de colores y, hace apenas unos meses, Ayuntamiento y Diputación presentaron el Estudio de Reordenación del Tráfico, elaborado por la consultora Colin Buchanan por 13.189 euros.
Aquel documento diagnosticaba una vulnerabilidad estructural del sistema de movilidad de Tarifa, con tres problemas principales: la saturación de los ejes viarios, el déficit y mala distribución del estacionamiento y la fuerte estacionalidad del tráfico durante el verano. Como soluciones proponía la implantación de una Zona de Bajas Emisiones, un sistema de estacionamiento regulado por sectores —verde para residentes, azul comercial y roja turística— y una reordenación integral del viario.
No obstante, durante la presentación de ese estudio el propio alcalde reconoció que su aplicación sería imposible este verano, por lo que, en plena temporada alta, la respuesta municipal se limita finalmente a una campaña de información y sensibilización destinada a convencer a conductores y turistas para que dejen el coche en los aparcamientos periféricos antes de acceder al casco histórico. Una medida que, aunque puede contribuir a ordenar los flujos de visitantes, aplaza de nuevo las actuaciones estructurales anunciadas para resolver uno de los principales problemas que arrastra la ciudad durante cada temporada turística.
El concejal de Turismo no tiene credibilidad ninguna. Gracias
Qué delirio de actuación, por poco salimos en Sonsoles, no se sabe si por pedazo de solución o por idiotez mayúscula.