Los autocaravanistas acusan al sector empresarial de utilizar el argumento medioambiental de manera hipócrita para defender intereses económicos vinculados a la hostelería. “Mucha manga estrecha para las autocaravanas y manga ancha para y no protestar cuando sus asociados y otros empresarios organizan conciertos en zonas prohibidas o callan ante la proliferación de establecimientos hosteleros a lo largo y ancho del litoral. Desde ambas partes se viene reclamando una regulación específica que garantice derechos y deberes sin recurrir a prohibiciones generalizadas.
Video enviado por la FAET para denunciar la proliferación de pernocta en la zona de Los Carriles, que prohíbe taxativamente la Ley de Costas.
La Federación de Empresarios de Tarifa (FAET) ha reclamado una actuación urgente de las administraciones para frenar la pernocta de autocaravanas, campers y otros vehículos vivienda en zonas donde esta práctica se encuentra prohibida, especialmente en el entorno de Los Carriles y Los Lances Norte, dentro del Parque Natural del Estrecho.
La organización empresarial ha mostrado su preocupación por el incremento de vehículos que permanecen durante la noche en estos espacios, una situación que, según sostiene, está provocando un deterioro del entorno natural y generando problemas de convivencia con residentes, usuarios de las playas, deportistas y visitantes.
Desde la federación insisten en que su posición no responde a un rechazo hacia el turismo itinerante ni hacia el colectivo autocaravanista, sino a la necesidad de garantizar un modelo turístico “sostenible, respetuoso y ordenado”, basado en el cumplimiento de la normativa y en la utilización de las infraestructuras habilitadas para este tipo de vehículos.
Por ello, la FAET solicita una actuación coordinada de las distintas administraciones para reforzar la vigilancia y asegurar el cumplimiento de las restricciones existentes en espacios especialmente sensibles desde el punto de vista medioambiental.
Autocaravanas estacionadas legalmente en el casco urbano de Tarifa/S.Terán
Un derecho… y su regulación clave
Las reivindicaciones empresariales llegan, sin embargo, en un contexto de creciente movilización del sector autocaravanista en distintos puntos del país. Asociaciones y plataformas de usuarios vienen denunciando desde hace años lo que consideran una política de prohibiciones impulsada por numerosos ayuntamientos, así como una discriminación hacia una modalidad turística plenamente legal y consolidada en Europa.
Desde el colectivo recuerdan que una de las principales fuentes de conflicto es la frecuente confusión entre los conceptos de “pernocta” y “acampada”, dos actividades que cuentan con definiciones jurídicas diferenciadas. Los autocaravanistas sostienen que la simple permanencia de personas en el interior de un vehículo correctamente estacionado no constituye, por sí misma, una actividad de acampada.
Asimismo, recuerdan que, salvo en aquellos espacios donde exista una prohibición expresa derivada de normativas específicas —como determinadas áreas de protección medioambiental o zonas incluidas en el Dominio Público Marítimo-Terrestre—, la pernocta no puede equipararse automáticamente a una infracción. De hecho, numerosas asociaciones ecologistas vienen denunciado lo mismo que la propia federación.
Las asociaciones del sector vienen reclamando una regulación clara y homogénea que permita compatibilizar la protección ambiental con el uso legítimo de estos vehículos, frente a lo que consideran una tendencia municipal a recurrir directamente a la prohibición. Entre sus demandas figuran también la creación de áreas específicas reguladas (no necesariamente de pago)para el estacionamiento y la dotación de infraestructuras destinadas al vaciado de aguas residuales y al abastecimiento de agua potable.
El debate no es nuevo en Tarifa. En los últimos años, distintas iniciativas municipales han tratado de limitar el estacionamiento prolongado de autocaravanas en diferentes puntos del término municipal, una cuestión que ha generado controversia entre usuarios, vecinos y sectores económicos.
Desde el ámbito autocaravanista también recuerdan que los cuerpos y fuerzas de seguridad desarrollan de forma periódica campañas de control y sanción en aquellos espacios donde existen restricciones específicas a la pernocta o al estacionamiento de este tipo de vehículos.
Una autocaravana acampando en un camping de la Tarifa/S. Terán
“Hipocresía del sector empresarial”
Las asociaciones consultadas consideran además que existe una “hipocresía” en parte del discurso empresarial cuando se apela a la protección medioambiental para justificar nuevas limitaciones. Según sostienen, “detrás de muchas de estas reclamaciones subyace el interés por redirigir a los visitantes hacia establecimientos hosteleros y alojamientos turísticos convencionales”.
Los representantes del colectivo señalan que esta supuesta contradicción se evidenciaría, a su juicio, en la ausencia de pronunciamientos similares por parte de algunas organizaciones empresariales ante otras situaciones que también generan impacto sobre el territorio, como la celebración de eventos y conciertos en espacios sensibles, la masificación estival o la expansión de infraestructuras turísticas y hoteleras en distintos puntos del litoral y del entorno de los espacios naturales protegidos del municipio.
Mientras tanto, el debate sobre el encaje del turismo itinerante en Tarifa continúa abierto entre quienes reclaman una mayor protección de los espacios naturales y quienes defienden la necesidad de establecer una regulación específica que permita compatibilizar la conservación ambiental con los derechos de los usuarios de vehículos vivienda.
Un DJ durante una sesión en un chiringuito de playa, actividad prohibida y sin embargo usual y constante/TAD
El problema causado por las autocaravanas no es que aparquen, que tienen el derecho a hacerlo como todo el mundo. El problema es que una vez que aparcan ya no se mueven a veces en meses, y un bien escaso como es el aparcamiento y al que tenemos derecho TODOS y quizás más los residentes que otros, hay que repartirlo. Y si uno viene y aparca y no se mueve sin nada que lo justifique pues no es residente, pero yo tengo que mover mi coche a diario para trabajar y a la vuelta no encuentro sitio, pues su derecho ya no es tal y conculca el mío. Por otra parte aparcar en espacios naturales, donde esté permitido, también es un derecho de todos y si es escaso el aparcamiento y nos encontramos gente, independientemente del vehículo que manejen, pero casualmente vehículos vivienda (furgonetas y autocaravanas) que ocupan espacio durante meses, pues lo suyo ya no es un derecho, si no un privilegio que se arrogan unos por poseer ese tipo de vehículo. No sé si es necesario explicarlo más.