Vecinos residentes de La Marina y propietarios de autocaravanas y campers reclaman el derecho de tener sus vehículos estacionados en las cercanías de sus viviendas. Benítez asegura que no se trata de prohibir sino de regular, pero anuncia la eliminación del único área de autocaravanas del casco urbano y su conversión en parquin de turismo.

No es algo nuevo y diferentes gobiernos de distinto color político han anunciado regulaciones sobre el estacionamiento de vehículos viviendas en el término municipal tarifeño. Desde la década de los 80, coincidiendo con el boom turístico, la localidad ha sido destino del turismo de, primero de furgonetas y más tarde del autocaravanismo. Sin embargo lo cierto es que existe un parque móvil de vehículos vivienda muy superior a las plazas que se ofertan en los cámpines y áreas de la localidad lo que hace que los establecimientos hosteleros, sobre todo en época estival se encuentren llenos en su totalidad y si posibilidad de ofrecer sus instalaciones a los numerosos vehículos viviendas que llegan al municipio. Ese hecho origina que buena parte del casco urbano, pero en su periferia, se encuentre repleto de estos vehículos.

Los hay que hacen un uso responsable de sus estacionamientos o pernocta y… quienes no. Ello puede implicar la invasión del acerado o en casos peores el vertido de las aguas grises (que no negras que son las fecales) a la vía pública. Luego está el hecho de que algunos intentan (desconociendo la norma o ley) permanecer en zonas donde su pernocta está taxativamente prohibida.
Sea por un hecho o por otro, la localidad conocida por una comunidad viajera de “espíritu libre” y su atractiva mezcla de naturaleza y cultura, se está convirtiendo en un lugar cada vez más hostil para quienes eligen recorrer el mundo sobre ruedas. Y, en lugar (a pesar de haberlo anunciado por activa y por pasiva) de regular, el Ayuntamiento ha optado por una política que muchos consideran abiertamente persecutoria hacia los vehículos vivienda.
Colocación de señales viarias que prohíben el estacionamiento y circulación
Durante los últimos meses, la instalación de nuevas señales viarias ha restringido significativamente el aparcamiento de vehículos de más de cinco metros de longitud en buena parte del casco urbano. Lo que antes era una alternativa viable y sostenible para muchos viajeros y residentes temporales, ahora es prácticamente inviable. Las zonas que antes acogían discretamente a este tipo de vehículos han sido vetadas una tras otra, sin que se ofrezcan alternativas claras o espacios regulados que absorban esta creciente demanda.
El primer teniente de alcalde Jorge Benítez defiende “no entrar en esa guerra que muchos ciudadanos tienen contra las autocaravanas, sino que los últimos pasos en tal sentido se dan en un necesario ordenamiento del tráfico en diferentes zonas para evitar la obstaculización tanto de zonas peatonales como de carriles y para evitar accidentes”. Benítez Navarro aclara que la colocación de nuevas señales prohibitivas, se realiza conforme a la ley y ordenanzas municipales recordando que las competencias de regularización del tráfico rodado en los núcleos urbanos corresponden a los propios ayuntamientos y asegurando que teniendo muy en cuenta la normativa que a través de la DGT ampara la presencia de autocaravanas en los municipios.

El concejal insiste en que no se trata de “cercenar derechos, pero sí de ordenar y evitar comportamientos incívicos. Antes había poquitas y había sitios para todos, el problema es que ahora viene cientos y se convierte en un problema espacial” señala Benítez quien sin embargo y tras reconocer que la presencia en el municipio de vehículos viviendas en considerable no tiene reparos en reconocer que la intención del Consistorio es eliminar la única área de autocaravanas existentes para en su lugar convertirlo en un parquin de turismos. Lo justifica el concejal en que “no está siendo utilizado por autocaravanas”, cuando la realidad es que el recinto está permanentemente lleno de estos vehículos.
Vecinos residentes de La Marina y propietarios de vehículos vivienda expresan su disconformidad
Una de las consecuencias de estas nuevas prohibiciones reside en que numerosos vecinos de la zona con vehículos viviendas han alzado la voz contra estas nuevas restricciones del estacionamiento de vehículos de más de cinco metros de longitud en zonas del municipio como las calles Guillermo Pérez Villalta o Cigüeña Negra. Y es que esta medida les afecta porque si bien residen en viviendas, son del mismo modo propietarios de estos vehículos y ahora lamentan que no pueden aparcarlos cerca de sus viviendas como sí hacen otros vecinos con los suyos. Además, en algunas vías de servicios cercanas a sus domicilios se les impide la circulación.
Estos vecinos han escrito al Consistorio y tras señalar que “entienden la necesidad de regular el espacio público y garantizar el orden urbano”, denuncian que “la medida está afectando directamente a residentes que no acampamos ni pernoctamos, simplemente estacionamos. Usamos el espacio como cualquier otro vecino que paga su impuesto de circulación y necesita un lugar para aparcar su vehículo habitual. Por ello, solicitamos al Ayuntamiento que se estudien y apliquen soluciones más inclusivas para los residentes, como la posibilidad de estacionar mediante acreditación, que permitan el estacionamiento, no la pernocta, de autocaravanas y furgonetas camper de vecinos empadronados, sin perjudicar el orden ni la convivencia”.

El primer teniente de alcalde, Jorge Benítez asegura que a pesar de que hay limitaciones de estacionar para aquellos vehículos de más de 5 metros, “existen unas autocaravanas que sobrepasando estas limitaciones unos 50 centímetros respetan el largo y ancho de los estacionamientos sin invadir la calzada, no hay ningún problema. Pero si usted se ha comprado un vehículo que sobrepasa los límites del estacionamiento…tendrá usted que buscar un sitio donde su vehículo encaje bien, no donde quiera usted tenerlo”. Con todo, el edil asegura que en calles aledañas existen plazas donde se permite el estacionamiento de vehículos más largos sin que supongan un problema de acceso. “En cualquier caso la calle no se puede privatizar. Podríamos reservar a la mayoría de los vecinos, pero no a uno o dos, mediante la creación de zonas verdes”, zanja el concejal.

Viajeros reclaman su derecho a estar dónde deseen
Para viajeros y visitantes, usuarios de estos vehículos viviendas (que hay que destacar son autónomos) critican el que “lejos de establecer una normativa que ordene y compatibilice el uso del espacio público con esta forma de vida, el Consistorio haya adoptado una “actitud represiva”. “Nos tratan como si estuviésemos haciendo algo ilegal, cuando en realidad sólo queremos estacionar y poder estar dónde queramos siempre y cuando ejerzamos una actitud de respeto con el entorno”, denuncia Alba, una viajera que recorre Europa en su camper van (furgoneta camperizada homologada como vehículo vivienda) y que ha visitado Tarifa en varias ocasiones durante los últimos años. “Lo triste es que Tarifa, que siempre ha sido un lugar acogedor, parece que se ha olvidado de su espíritu y ahora no son pocos los que nos miran con recelos como si estuviéramos haciendo algo malo por pernoctar en la vía pública. Yo estoy estacionada aquí y allá y cada tres días voy a una estación de servicios a vaciar las aguas grises y negras y a recargar agua”, añade.
Víctor, un conductor natural del Puerto de Santa María estacionado en el área de autocaravanas reclama su derecho a no sólo transitar libremente, sino a pernoctar dónde se permita y que no sea zona sujeta a protección medioambiental. “Algunos autocaravanistas hacen un uso incívico de los territorios a donde viajan, pero también lo hacen los conductores de turismo y no veo que a ellos se les prohíba nada. Al contrario, a nosotros que llevamos duchas y servicios se nos prohíbe estar y luego un turismo cargado con cinco chavales puede pernotar durante varios días mientras hacen sus necesidades en la calle. Somo muchos más los usuarios de autocaravanas que hacemos un uso respetable que el que unos cuantos no se comporten cívicamente”, apunta el portuese.

Un documento determinante en el uso y presencia de autocaravanas en las ciudades
La Instrucción PROT 2023/14 de la DGT recoge qué pueden y qué no pueden hacer estos vehículos y constituye una herramienta más que útil para elaborar ordenanzas municipales con conocimiento de causas y sin que estas incurran en medidas arbitrarias y que “en ningún caso podrán oponerse, alterar, desvirtuar, o inducir a confusión con los preceptos de este reglamento.”
Aquí hay algunos puntos clave de la Instrucción PROT 2023/14 para diferenciar entre estacionamiento y/o acampada:
- Mientras una autocaravana o camper esté correctamente estacionada (sin sobresalir del perímetro del vehículo ni emitir fluidos), puede pernoctar sin que ello constituya acampada.
- Competencia municipal limitada: Las ordenanzas municipales no pueden contradecir el marco legal nacional. Si bien pueden regular aspectos como la protección del entorno natural, no pueden prohibir el estacionamiento de autocaravanas de forma generalizada en la vía pública.
- Igualdad con otros turismos: Una autocaravana correctamente estacionada tiene los mismos derechos que cualquier otro vehículo, independientemente de que se utilice también para dormir.
- Recomendaciones a municipios: La DGT recomienda a los ayuntamientos actuar con conocimiento y evitar medidas arbitrarias que podrían ser consideradas discriminatorias o incluso recurribles judicialmente.
Recordar que en zonas como el Parque Natural del Estrecho y al Dominio Público Marítimo Terrestre existen restricciones específicas por legislación ambiental y de costas, aunque siempre deben estar bien señalizadas y justificadas.

Mi más sincera enhorabuena por lo bien redactado que está este artículo. Eso sí, buena excusa por parte del Consistorio, argumentar el uso incívico de algunos usuarios en perjuicio del resto. Lo que tienen que hacer es respetar la Instrucción PROT 2023/14. Y sancionar a quien lo hace mal, en vez de prohibir. Pero es mas fácil esto último, así evitan poner personal para ello. Si alguien en un turismo coge una garrafa de agua y se lava, no constituye queja alguna, pero sin embargo sin pruebas, se acusa diciendo que hay vertidos por parte de usuarios de vehículos vivienda.
También hay usuarios que circulan a más velocidad de la permitida, y no por ello prohibimos su uso y circulación por la vías.
El Área de autocaravanas es una opción no una obligación. Además de que, es vergonzoso su estado y que, al tener un horario limitado para los servicios de vaciado y llenado de depósitos, su ventaja no es tal. De manera, que todo esto limita su uso.
Al igual que hay parquing y no es obligatorio que vayan los coches. Lo mismo ocurre con los vehículos vivienda. Estacionar no deberiw prohibirse son señales inventadas que no corresponden a razones objetivas por peso o longitud, mas allá de limitar a estos vehículos. Siendo que todoa ellos hacen un consumo en actividades deportivas, tiendas, restaurantes, gasolineras, etc …
Sino, donde van a permitir que estacionemos nuestros vehículos cuando vayamos a consumir y disfrutar de la belleza de este entorno. No debería haber un trato diferente a quienes viajan en otro tipo de vehículo.
Un saludo
Buen artículo. Estas medidas arbitrarias, que muchas veces obedecen a intereses económicos particulares, perjudican gravemente al comercio local. Los usuarios de vehículos vivienda gastan mucho dinero en supermercados, tiendas, restaurantes, gasolineras….etc. Así están vetando hasta el aparcamiento para unas horas para disfrutar del maravilloso pueblo de Tarifa. Una gran pena.
Deberían sancionar a los ayuntamientos que se saltan la nueva instrucción PROT de la DGT porque están discriminando ciertos vehículos y como dice el artículo, la calle no se puede privatizar. Un saludo.