La EMA pide extremar la precaución en municipios como Tarifa ante el riesgo de fuertes ‘resacas’ en las playas por un episodio de mar de fondo

El episodio de mar de fondo previsto para la tarde de este miércoles 12 de agosto y la madrugada del jueves 13 cobra especial relevancia en Tarifa, donde la extensión del litoral y la elevada afluencia de bañistas y visitantes durante estas fechas multiplican la importancia de extremar las precauciones en el mar.

La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha advertido de la posibilidad de que se formen fuertes corrientes de resaca en la costa occidental de Cádiz, dentro de un episodio que, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), comenzará a intensificarse durante las primeras horas de la tarde y alcanzará uno de sus momentos de mayor riesgo coincidiendo con la pleamar, en torno a las 16:00 horas.

En el caso de Tarifa, la recomendación adquiere una especial dimensión debido a la amplitud de su litoral y al elevado número de personas que en estos días utilizan sus playas para el baño y para actividades recreativas en el mar. Las condiciones pueden no resultar especialmente alarmantes a simple vista, pero la combinación de oleaje, periodo de las olas y mareas vivas puede generar corrientes capaces de arrastrar con rapidez a los bañistas mar adentro.

La previsión apunta a olas que pueden superar el metro de altura, con periodos de 11 a 12 segundos. Este intervalo implica que las olas pueden transportar una cantidad de energía considerablemente mayor de la que aparentan por su tamaño. A ello se suman coeficientes de marea muy elevados, de 100 durante la pleamar de la tarde del miércoles y de 101 durante la madrugada del jueves.

En las playas tarifeñas, donde durante agosto se concentra una importante presencia de bañistas, estas circunstancias hacen especialmente importante seguir las indicaciones de los servicios de vigilancia y respetar estrictamente el estado de las banderas en cada playa. La situación puede variar además de un punto del litoral a otro, por lo que no debe interpretarse que unas condiciones aparentemente tranquilas en una zona sean representativas de todo el frente costero.

Especial atención a las corrientes de resaca

Las corrientes de resaca se producen cuando el agua acumulada cerca de la orilla encuentra determinados canales y retorna hacia mar abierto. Pueden generar desplazamientos rápidos y difíciles de contrarrestar, especialmente para niños, personas mayores, bañistas con poca experiencia o quienes no tienen una buena condición física.

Por ello, ante la previsión de este episodio, se recomienda no entrar en el agua cuando ondee la bandera roja y extremar al máximo la precaución cuando la bandera sea amarilla. También resulta especialmente aconsejable evitar el baño en zonas sin vigilancia durante las horas de mayor riesgo.

En un litoral tan extenso como el de Tarifa, las recomendaciones incluyen asimismo mantenerse alejados de espigones, escolleras y otros puntos expuestos al oleaje, así como evitar el uso de colchonetas, flotadores y otros elementos que puedan ser arrastrados mar adentro.

Si una persona queda atrapada en una corriente de resaca, no debe intentar combatirla nadando directamente hacia la playa. Lo recomendable es mantener la calma y desplazarse paralelamente a la costa hasta salir de la corriente para, una vez fuera de ella, intentar regresar a tierra. Si no fuera posible, debe mantenerse a flote, pedir auxilio levantando un brazo y conservar las fuerzas.

Ante cualquier emergencia, el aviso al 1-1-2 debe realizarse cuanto antes, proporcionando una ubicación lo más precisa posible. Tampoco se debe intentar rescatar a una persona entrando en el agua si no se dispone de preparación o medios adecuados, ya que el intento de auxilio puede acabar generando una segunda emergencia.

La previsión es que el episodio pierda intensidad durante la madrugada del jueves, cuando el periodo de las olas descienda por debajo de los diez segundos. Hasta entonces, la recomendación para quienes acudan a las playas de Tarifa es clara: máxima atención al estado del mar, respeto a las banderas y especial vigilancia de los bañistas más vulnerables.