La actuación de urgencia, ejecutada con medios propios y financiada con la subvención de la Diputación, se desarrolla en Los Lances tras la acumulación de toneladas de Rugulopteryx okamurae de la que este varano ya se han retirado 120 toneladas. El pasado julio el PP no votó a favor de una moción que aprobó Diputación de exigir más recursos contra el alga a la Junta y al Gobierno Central.
Las maquinas trabajando ayer en la retirada de arribazones y arena contaminada en Los Lances/Shus Terán
La acumulación de arribazones de alga asiática invasora vuelve a dejar una de las peores estampas del verano en las playas de Tarifa. El poniente de los últimos días ha concentrado importantes cantidades de Rugulopteryx okamurae en la orilla de Los Lances, especialmente a la altura del camino de la Isla y Cardenal Cisneros, donde el alga, después de permanecer varios días asentada en el arenal, ha comenzado a descomponerse y a generar un intenso hedor que condiciona el uso de la playa.
Durante la jornada de ayer, las máquinas de la empresa Magimetran procedieron a la retirada de los arribazones acumulados en este tramo del litoral urbano. Una intervención necesaria para intentar devolver la normalidad al arenal, aunque no exenta de polémica entre algunos usuarios, que cuestionaron que estos trabajos se acometieran en plena temporada alta y coincidiendo con jornadas de elevada afluencia.
El fuerte olor generado durante las labores fue especialmente perceptible en las playas urbanas. Se trata, no obstante, de una consecuencia difícilmente evitable en este tipo de actuaciones, ya que la retirada del material orgánico acumulado y en avanzado proceso de descomposición implica necesariamente remover y extraer un residuo natural que lleva días expuesto en la orilla.
El concejal de Playas, Ignacio Trujillo ha explicado que la intervención forma parte de las actuaciones que se programan en función de la cantidad de algas acumuladas y que, ante el volumen alcanzado en los últimos días, ha sido necesario recurrir a la empresa adjudicataria del plan de playa.
El edil ha precisado que estos trabajos se realizan con medios propios y que su financiación no procede del presupuesto ordinario del plan de playa, sino de la subvención concedida por la Diputación Provincial de Cádiz para hacer frente al problema del alga invasora. En lo que va de verano, según los datos facilitados por el Ayuntamiento, se han retirado ya alrededor de 120 toneladas de arribazones y arena contaminada por estos restos del litoral tarifeño.
Una ayuda provincial para un problema que sigue creciendo
La intervención en Los Lances se enmarca en una problemática que trasciende las competencias municipales. La Diputación de Cádiz ha destinado este año 605.000 euros a nueve municipios afectados por la proliferación del alga asiática, entre ellos Tarifa, dentro de su Plan Integral de Transición Ecológica. Esta aportación eleva a más de 1,8 millones de euros la inversión provincial acumulada durante los últimos cinco años para colaborar con los municipios afectados.
Tarifa figura entre las localidades más perjudicadas por la invasión debido, entre otros factores, a que es el municipio de la provincia con mayor extensión de costa. La presencia recurrente de arribazones obliga a mantener un esfuerzo continuado de retirada, especialmente durante los meses de mayor uso turístico de las playas.
El PP se abstuvo en una moción que reclamaba más ayudas a la Junta y al Gobierno central
Esta actuación cuestiona aún más la postura del Partido Popular el pasado mes de julio cuando ante una iniciativa socialista reclamó una mayor implicación de la Junta de Andalucía y del Gobierno de España para afrontar la expansión de la Rugulopteryx okamurae, incluyendo ayudas económicas y técnicas para los ayuntamientos y medidas de apoyo al sector pesquero.
La moción salió adelante con el respaldo del resto de grupos de la Corporación, mientras que el Partido Popular optó por la abstención. Los socialistas consideran que el esfuerzo económico mantenido por la Diputación, pese a alcanzar los 1,8 millones de euros en cinco años, resulta insuficiente ante la dimensión que ha adquirido el problema y reclaman una respuesta coordinada de todas las administraciones con competencias.
Mientras el debate sobre quién debe asumir el coste y la responsabilidad de afrontar esta plaga continúa, en las playas tarifeñas la realidad vuelve a imponerse sobre el terreno. El alga llega con cada temporal, se acumula en los arenales y, cuando permanece varios días en la orilla, comienza a descomponerse, convirtiéndose en un problema ambiental, turístico y económico.
La retirada de los arribazones permite recuperar el uso del arenal, pero no resuelve el origen del problema. La presencia cada vez más recurrente de esta especie invasora continúa siendo una de las grandes amenazas para el litoral tarifeño y una de las imágenes menos amables de unas playas que, en plena temporada turística, soportan de nuevo las consecuencias de una invasión que las administraciones siguen intentando contener.