Gobierno local y la UD Tarifa sellan la paz para reconducir una situación de tensión

La reunión celebrada ayer en la Alcaldía, impulsada por el alcalde, permitió rebajar la confrontación entre la Delegada Municipal de Deportes y el club centenario y abrir una nueva etapa de diálogo tras semanas de acusaciones cruzadas.

La crisis abierta entre la Unión Deportiva Tarifa y la Delegación Municipal de Deportes parece encaminarse hacia una vía de entendimiento tras la reunión celebrada ayer en la Alcaldía, un encuentro promovido directamente por el alcalde con el objetivo de rebajar la tensión acumulada en las últimas semanas y reconducir una relación institucional que había llegado a uno de sus momentos más delicados.

El encuentro se produjo después de que la UD Tarifa denunciara públicamente una situación de acoso y persecución por parte de la Concejalía de Deportes, señalando directamente a la edil responsable del área, Celia Rico. Unas acusaciones que fueron desmentidas de manera tajante por la propia delegación municipal en un comunicado oficial hecho público el día después. Con este escenario de fondo, el alcalde decidió intervenir para propiciar un espacio de diálogo entre las partes.

Según fuentes de la UD Tarifa consultadas por este diario, la reunión se desarrolló en un ambiente de calma y distensión, muy alejado del clima de confrontación vivido en días anteriores. Durante el encuentro, los representantes municipales concluyeron devolver a la entidad deportiva las llaves del estadio municipal López Púa, una medida que, según el club, pretende evitar situaciones como las que se han venido produciendo en los últimos meses y que habían dificultado seriamente la organización de entrenamientos y partidos.

Las mismas fuentes apuntan a que en la reunión “cada parte asumió su parte de responsabilidad” en el conflicto, y destacan el papel del alcalde, José Antonio Santos Perea y Germán Braza (Tesorero de la Dirección provincial de 100X100 Unidos y presente en la reunión) como figuras claves para desbloquear la situación. “Creemos que el alcalde se ha impuesto y ha asumido personalmente las consecuencias para que los clubes deportivos podamos tener la llave de una instalación imprescindible como es el López Púa para el Tarifa”, señalan desde la entidad centenaria.

Asimismo, este diario ha podido saber que la Delegación Municipal de Deportes trabaja ahora en la redacción de unos acuerdos que deberán ser suscritos por los clubes, con el fin de regular y hacer oficial la cesión de las llaves de las instalaciones deportivas municipales, estableciendo un marco claro de responsabilidades y uso compartido.

Desde la UD Tarifa se percibe este nuevo escenario con prudente optimismo. Fuentes oficiosas del club aseguran que “el alcalde ha querido mediar y parece que la concejala ha mostrado un talante conciliador”, por lo que confían en que, de aquí a final de temporada, se cumpla con el mantenimiento adecuado de las instalaciones y no se reproduzcan episodios de crisis. “Hemos llegado a estar muy desesperados y esperamos que no haya más conflictos”, reconocen desde el club.

Con este gesto de acercamiento, el Ayuntamiento y la UD Tarifa parecen haber dado un primer paso para cerrar una etapa de desencuentros que no sólo había deteriorado las relaciones institucionales, sino que también había afectado al normal desarrollo de la actividad deportiva de un club fundado en 1927 y profundamente arraigado en la historia social y deportiva de Tarifa.