La Dirección del Parque Natural del Estrecho denuncia una práctica “irregular, descontrolada y constante” que pone en riesgo la avifauna y los hábitats protegidos. Las sanciones pueden alcanzar los 3.000 euros.

La práctica irregular del kitesurf en el interior de la laguna intermareal de la Playa de Los Lances, en el término municipal de Tarifa, vuelve a situarse en el centro de la polémica ambiental. La Dirección del Parque Natural del Estrecho ha constatado de nuevo la presencia de deportistas y empresas que, de forma reiterada y pese a la prohibición expresa, utilizan este espacio natural protegido como zona de navegación, causando una grave afección al entorno y a la ecofauna del lugar.
La conocida como Lagoon forma parte del Paraje Natural Playa de Los Lances y fue declarada Espacio Natural Protegido por la Ley 2/1989. Además, se integra en la Red Ecológica Europea Natura 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y está incluida en la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo, lo que subraya su extraordinario valor ecológico.
Este enclave alberga hábitats prioritarios de interés comunitario, como las lagunas costeras, y constituye un área clave para numerosas especies de aves, entre ellas rapaces migratorias —águilas, halcones o milanos— y especies nidificantes especialmente sensibles como el chorlitejo patinegro. La presencia de cometas, tablas y maniobras en el interior de la laguna genera una perturbación directa y constante, incompatible con la conservación de estos valores naturales.
Desde la Dirección del Parque Natural se recuerda que la práctica del kitesurf en la laguna está terminantemente prohibida, tal y como recoge el Decreto 130/2024, que aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural del Estrecho y del Paraje Natural Playa de Los Lances. Esta prohibición se ve reforzada por la Ordenanza Municipal del Ayuntamiento de Tarifa, que en su artículo 61.7 veta cualquier deporte náutico en la laguna por su alto valor medioambiental y su condición de ZEPA.

Tanto la propia Dirección del Parque como asociaciones deportivas del sector, entre ellas ASEKITA (Asociación de Escuelas de Kite), insisten en la necesidad de erradicar esta práctica ilegal, recordando que el kitesurf sí está regulado y autorizado en otros tramos del litoral atlántico del municipio, pero nunca en el interior de la laguna.
El seguimiento realizado por el Parque Natural a través de redes sociales y medios digitales ha permitido identificar a deportistas y empresas que no solo practican, sino que incluso publicitan el kitesurf en este espacio protegido, ignorando de forma consciente la normativa vigente.
Ante esta situación, la Dirección del Parque Natural del Estrecho ha advertido que, de persistir estas conductas, se incoarán los correspondientes expedientes sancionadores, con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros, además de la posible intervención cautelar del material deportivo. En caso de reincidencia, no se descarta la difusión pública de estas actuaciones para evidenciar la falta de respeto hacia los espacios naturales protegidos de Tarifa.
Desde las autoridades ambientales se hace un llamamiento a la responsabilidad y a la colaboración del sector deportivo y de los usuarios, recordando que la conservación de la laguna de Los Lances no es solo una obligación legal, sino un compromiso colectivo con un patrimonio natural único y frágil, cuya degradación tendría consecuencias irreversibles.

De acuerdo con denunciar el «kite ilegal», pero ¿qué pasa con los vertidos de aguas fecales que llegan a la laguna y a toda la playa de Los Lances de forma «irregular, descontrolada y constante» cada vez que llueve? Un problema mucho más grave para la biodiversidad y la salud pública, del que ni el Parque Natural ni el Ayuntamiento parecen hablar, mientras se siguen promocionando nuevas viviendas que solo lo agravarán.
Y mientras tanto, la playa y la laguna llenas de excrementos humanos y toallitas durante meses, que ya ni siquiera se molestan en limpiar. Pero el gran riesgo para la avifauna y los hábitats parece ser que son cuatro cafres haciendo kitesurf (que también…)