
Una mujer fue detenida el pasado 13 de enero en el puerto de Algeciras cuando intentaba introducir en la península cerca de dos kilos de hachís adosados a su cuerpo, un método de ocultación que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad consideran cada vez más frecuente en los pasos marítimos del Estrecho, especialmente en los puertos de Algeciras y Tarifa.
La actuación fue llevada a cabo por agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Compañía de Fiscal y Fronteras de la Comandancia de Algeciras durante un control rutinario en el salón de desembarque de pasajeros procedentes de Ceuta. Según fuentes del instituto armado, la mujer levantó sospechas por su actitud nerviosa y esquiva, un comportamiento que suele delatar este tipo de transporte de droga a pequeña escala.
Tras ser sometida a un registro exhaustivo, los agentes localizaron una faja ajustada al torso en la que ocultaba un total de 20 envoltorios de resina de hachís, con un peso aproximado de dos kilogramos. Este sistema de ocultación corporal es uno de los más utilizados por las denominadas “mulas”, personas que tratan de eludir los controles aprovechando el constante tránsito de pasajeros entre Ceuta y la península.
Desde la Guardia Civil se señala que este tipo de intentos de introducción de droga, mediante fajos adosados al cuerpo o prendas especialmente adaptadas, se repite con cierta frecuencia en ambos puertos del Campo de Gibraltar, lo que obliga a extremar la vigilancia y los controles en los puntos de entrada.
La mujer fue detenida como presunta autora de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas y, junto con las diligencias instruidas y la sustancia intervenida, fue puesta a disposición de la autoridad judicial.