El conflicto se agrava cuando al regreso de su desplazamiento a Chiclana la concejala Celia Rico no autorizó el acceso al estadio López Púa.

Cuando los jugadores y el staff deportivo llegaron de su desplazamiento Chiclana, se encontraron el campo cerrado a cal y canto y la negativa de la concejala a dejar los enseres/TAD.
La tensión entre la UD Tarifa y el Ayuntamiento ha llegado a su punto más delicado. La directiva del club se reunirá mañana martes, a las ocho de la mañana, con el alcalde José Antonio Santos Perea (PP), en un intento de reconducir la deteriorada relación entre el Consistorio y la entidad deportiva casi centenaria. El encuentro ha sido convocado tras la decisión unilateral de la concejala de Deportes, Celia Rico (NAT), de retirar al club las competencias del mantenimiento del campo de fútbol López Púa, así como la subvención municipal asignada a tal fin.
La edil anunció además la contratación de un portero conservador para las instalaciones, una medida que el club considera una injerencia directa en el convenio suscrito entre ambas partes.
Origen del conflicto: la intoxicación en el Tarifa Academy
La crisis se desencadenó a raíz de la posible intoxicación de varios jugadores del Tarifa Academy tras el tratamiento del césped con un insecticida. Aunque desde el club aseguran que avisaron del procedimiento con antelación, la falta de comunicación entre los usuarios de las instalaciones y el Ayuntamiento derivó en un episodio leve de intoxicación que, según la directiva, ha tenido graves consecuencias institucionales.
“Esto hay que solucionarlo”, le dijo el alcalde al presidente del Tarifa
El presidente de la UD Tarifa, David Villalta, ha confirmado que el alcalde le contactó telefónicamente la pasada noche, tras su regreso de Sevilla, donde asistía al Congreso del PP-A. En la conversación, el regidor expresó su “máxima preocupación con esta situación” y le trasladó su voluntad de buscar una solución inmediata.
“El alcalde me dijo que una entidad casi centenaria como el Tarifa no puede ni debe encontrarse en esta situación”, aseguró Villalta, quien confía en que el encuentro de mañana sirva para rectificar la decisión adoptada por la concejala de Deportes.
Denuncia de “persecución”
Villalta ha calificado la actitud de Celia Rico como una “auténtica persecución”. El dirigente asegura que, tras el desplazamiento del equipo a Chiclana el pasado fin de semana, se les denegó la entrada al estadio para guardar el material deportivo.
“Llegamos sobre las nueve y media de la noche y no pudimos dejar ni balones ni nada. Tuvimos que mantener todo en los coches hasta la mañana siguiente”, relató el presidente.
El club se desahoga en redes sociales
La entidad publicó un mensaje en sus redes sociales denunciando la situación vivida: “Veinte hombres que vienen de partirse la cara por el escudo no pudieron entrar a su estadio. Todos los días nos encontramos con más obstáculos, y lo peor es que vienen de quienes deberían estar orgullosos de estos chavales. ¡Basta ya de esta persecución!”, señalaba el comunicado.
Desde la dirección del club, el sentimiento es de “desánimo y cansancio”. “Tenemos ganas de tirar la toalla porque nos están aburriendo cada día un poco más”, reconoció Villalta.
Sin respuesta institucional
Este diario ha intentado recabar la versión tanto del alcalde como de la concejala de Deportes. El alcalde no ha contestado a los requerimiento de este periódico, mientras que la edil, ha declinado hacer ningún tipo de valoración o declaración al respecto.