AGADEN-EA apunta a que el futuro de las macroplantas energéticas del Valle de la Luz “está en manos del Ayuntamiento de Tarifa”

El colectivo ecologista pide al alcalde un pronunciamiento público y sostiene que el debate “ya no es una planta de baterías, sino la transformación irreversible de todo un territorio”.

La autorización administrativa previa concedida por el Ministerio para la Transición Ecológica a los proyectos de almacenamiento energético ST Palmosilla, de 200 megavatios, y PB Babor 7, de 66 megavatios, no supone el visto bueno definitivo para su implantación en el Valle de la Luz. Así lo sostiene AGADEN-Ecologistas en Acción, que recuerda que la última palabra sobre la viabilidad urbanística de estas instalaciones corresponde al Ayuntamiento de Tarifa.

Tras la publicación de la resolución en el Boletín Oficial del Estado, el colectivo ecologista subraya que la autorización estatal únicamente acredita la viabilidad del proyecto desde el punto de vista energético y permite continuar su tramitación administrativa, pero no autoriza su ejecución.

Antes de que puedan iniciarse las obras, los promotores deberán obtener la autorización administrativa de construcción, cumplir todas las condiciones impuestas por la evaluación ambiental y recabar las autorizaciones sectoriales que correspondan. Entre ellas, AGADEN destaca la decisión urbanística que debe adoptar el Ayuntamiento sobre la implantación de ambas actuaciones en suelo rústico.

La organización considera que el Consistorio conserva plenamente sus competencias para autorizar o denegar estos proyectos, valorando si concurren realmente las razones de interés público o social exigidas por la legislación urbanística y si las instalaciones son compatibles con la protección del paisaje, la biodiversidad y el modelo territorial del municipio.

Para AGADEN, la cuestión trasciende el análisis individual de cada expediente. “El debate ya no gira en torno a una planta de baterías, sino sobre la transformación del Valle de la Luz”, sostiene el colectivo, que advierte de que la coexistencia de dos grandes instalaciones de almacenamiento energético, junto con sus infraestructuras de evacuación, subestaciones y centros de transformación, supondría “un proceso de industrialización del territorio” que debe evaluarse de forma conjunta.

La asociación recuerda que durante la tramitación presentó alegaciones tanto a los proyectos como a sus procedimientos administrativos, denunciando la ausencia de una evaluación suficiente de los efectos acumulativos derivados de la concentración de grandes infraestructuras energéticas en un espacio situado entre los parques naturales de Los Alcornocales y del Estrecho.

A juicio de la organización, estudiar cada proyecto de manera independiente impide valorar la verdadera dimensión de los impactos que podrían producirse sobre el paisaje, la biodiversidad, la actividad agroganadera y la calidad de vida de los vecinos del entorno.

La postura de AGADEN coincide con la creciente inquietud manifestada durante los últimos meses por los residentes del Valle de la Luz. La Asociación de Vecinos Caheruelas, Puertollano y Longanillas solicitó recientemente al Ayuntamiento que promoviera un cambio de ubicación para la planta ST Palmosilla al considerar que su emplazamiento resulta incompatible con un entorno especialmente sensible y demasiado próximo tanto al Parque Natural de Los Alcornocales como a numerosas viviendas dispersas. Los vecinos reclamaron además el amparo del Consistorio y lamentaron la falta de respuesta a unas reivindicaciones que califican de “lógicas y legítimas”.

En este contexto, AGADEN entiende que el Ayuntamiento se encuentra ahora ante una decisión que marcará el futuro del municipio. El colectivo sostiene que la administración local tiene la oportunidad de escuchar las demandas expresadas tanto por los vecinos como por las organizaciones ecologistas, al considerar que lo que está en juego no es únicamente la autorización de una infraestructura energética, sino el modelo territorial del Valle de la Luz y las consecuencias que su transformación podría tener sobre uno de los espacios de mayor valor ambiental del término municipal.

Por ello, la organización solicita al alcalde de Tarifa un pronunciamiento público sobre la posición del equipo de gobierno respecto a estos proyectos y sobre el modelo de desarrollo que desea para el Valle de la Luz. A juicio de AGADEN, la decisión municipal será determinante para preservar este enclave o permitir una transformación que consideran irreversible, precisamente en un contexto en el que la adaptación al cambio climático y la conservación de los espacios naturales adquieren una importancia cada vez mayor.