
Tras más de quince días con la mayoría del alumnado de 0 a 3 años sin escolarizar, movilizaciones constantes, respaldo de la comunidad educativa y el apoyo explícito de la clase política local, las trabajadoras de la Escuela Infantil Virgen de la Luz han decidido abandonar temporalmente la huelga en lo que califican como un gesto de “buena voluntad” y de “desesperada confianza” en la administración autonómica.
La decisión llega después de que la Junta de Andalucía no haya dado respuesta a las demandas de refuerzo de plantilla solicitadas por trabajadoras y familias, pese al conflicto abierto y al informe de la Inspección Educativa esgrimido por la Delegación Territorial y rechazado tanto por la plantilla como por la asociación de familias AFA Adarve.
Las trabajadoras anuncian que retoman su actividad laboral desde mañana, plenamente conscientes —señalan— del carácter esencial del servicio que prestan. Explican que su decisión responde, ante todo, a la necesidad de devolver la rutina a los niños y niñas, “quienes han sido sin duda los más afectados durante todo este duro proceso”, y agradecen públicamente a las familias “el esfuerzo, la comprensión y el apoyo” mostrados durante estas semanas.
Sin embargo, advierten con claridad que esta vuelta al trabajo no supone el fin del conflicto. Las esperanzas están puestas en la reunión prevista para el próximo viernes con el delegado territorial, José Ángel Aparicio Hormigo. “Confiamos en que se llegue a un acuerdo y podamos dar por finalizado todo este proceso. No obstante, en el supuesto caso de no alcanzarse dicho acuerdo, nos veremos obligadas a retomar la huelga”, señalan.
Caos a la vuelta de Semana Santa
La decisión de retomar la actividad llega apenas un día después de una jornada especialmente tensa. Ayer, tras las vacaciones de Semana Santa, las trabajadoras retomaban la huelga y las familias se encontraron al llegar al centro con que la Junta no había informado ni a la dirección, ni a las familias, ni sobre la continuidad de la huelga ni sobre los servicios mínimos previstos.
Hasta ocho trabajadoras secundaron la jornada de paro, mientras al menos 36 niños y niñas accedían al centro con apenas personal suficiente para garantizar su atención y seguridad. Ante esta situación, las familias llegaron a reclamar la presencia de la Policía Local o la Guardia Civil para que se levantara acta de lo que estaba ocurriendo en el interior de la escuela.
Un gesto “por los niños” tras días de tensión
Tras más de dos semanas de conflicto, con un importante desgaste emocional y económico para trabajadoras y familias, la plantilla insiste en que su profesionalidad y compromiso permanecen intactos. Subrayan que vuelven a las aulas por responsabilidad hacia los menores y como muestra de confianza en que la administración autonómica pueda reconducir la situación en el encuentro previsto esta semana.
El conflicto en la Virgen de la Luz entra así en una nueva fase: las aulas vuelven a abrirse con normalidad, pero la huelga no está cerrada, sino en suspenso a la espera de que la Junta ofrezca soluciones que, hasta ahora, se han limitado a la aplicación estricta de la normativa y al informe de Inspección cuestionado por la comunidad educativa.