El gobierno local saca pecho de su política de viviendas sociales tras el derribo en Extramuros como paso previo para la construcción de 59 viviendas sociales

Junto a este proyecto, el Ayuntamiento mantiene la previsión de construir otras 38 viviendas sociales en el solar del antiguo matadero, una actuación que permanece bloqueada a la espera del traslado de un transformador eléctrico que abastece a la zona.

El Ayuntamiento de Tarifa dio ayer un nuevo paso en el proyecto de vivienda social con el inicio de la demolición del antiguo edificio de la casa de los maestros en Extramuros, junto a las pistas deportivas del Parque de Feria. El acto contó con foto oficial y la presencia del alcalde, José Antonio Santos, y el delegado de Vivienda, Jorge Benítez, quienes subrayaron el comienzo de los trabajos como un avance “firme” hacia la construcción de viviendas sociales en régimen de alquiler.

 

La demolición, iniciada en la tarde del lunes tras recibir el visto bueno definitivo al plan de seguridad y salud, permitirá preparar el solar donde el Consistorio proyecta ahora 59 viviendas protegidas, una cifra sensiblemente inferior a las 97 viviendas sociales que el equipo de gobierno del PP y Nuevos Aires ha venido anunciando desde el inicio del mandato, que deberá completarse con las 38 de El Matadero.

 

Este cambio de discurso supone un ajuste a la baja, por mera precaución mediática, en las expectativas generadas durante los últimos años, en los que el Ejecutivo local ha recurrido de forma reiterada a la prensa para poner en valor una política de vivienda que, hasta el pasado mes de octubre —ya superado el ecuador del mandato—, no tenía garantizada su financiación. Fue entonces cuando el Ayuntamiento anunció haber asegurado finalmente los fondos necesarios tras superar retrasos administrativos que estuvieron a punto de dejar a Tarifa fuera del programa europeo Next Generation, una tramitación que ha sido denunciada ante la Unión Europea por el grupo político Los Verdes.

 

Según los datos facilitados por el propio Consistorio, el proyecto global de vivienda social contempla una inversión estimada de 12,3 millones de euros, de los cuales 3,7 millones procederían de fondos europeos, es decir, menos de un tercio del total, quedando el resto a cargo de las arcas municipales. Un aspecto que cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que las actuaciones financiadas por la Unión Europea deben estar finalizadas en una fecha límite: julio de 2026 en el caso de las viviendas de Extramuros. El incumplimiento de estos plazos podría suponer un importante perjuicio económico para el Ayuntamiento.

 

El proyecto prevé que el semisótano de las futuras viviendas se destine íntegramente a locales y espacios de equipamiento social, ampliando así la superficie municipal para este uso. No obstante, la demolición del antiguo edificio ha supuesto también el desalojo de asociaciones sin ánimo de lucro que tenían allí su sede, algunas de las cuales se han visto obligadas a buscar alternativas de forma urgente o incluso a cesar su actividad. Desde el gobierno local se asegura que se trabaja en paralelo en la adaptación de nuevos locales para colectivos como AFITA o la Asociación Española Contra el Cáncer, hasta ahora usuarios del inmueble derribado.

 

Junto a este proyecto, el Ayuntamiento mantiene la previsión de construir las otras 38 viviendas sociales en el solar del antiguo matadero, una actuación que permanece bloqueada a la espera del traslado de un transformador eléctrico que abastece a la zona.

 

Pese al mensaje optimista del Ejecutivo local, la política de vivienda sigue siendo uno de los asuntos más sensibles del municipio. Nuevos Aires llegó a prometer en campaña 400 viviendas en su primer mandato, una cifra muy alejada de los proyectos actualmente en marcha. Además, las viviendas previstas serán en régimen de alquiler y no de venta, mientras que el registro municipal de demandantes de vivienda supera el millar de personas, lo que evidencia que la oferta proyectada dista mucho de cubrir la necesidad real existente en Tarifa.

 

Con el inicio del derribo en Extramuros, el gobierno municipal escenifica un avance largamente anunciado, aunque rodeado aún de interrogantes sobre su viabilidad económica, el cumplimiento de los plazos europeos y el alcance real de una política de vivienda que continúa siendo objeto de debate y controversia en el municipio.

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Juan Ruiz
Juan Ruiz
Visitante
7 meses

Pues me gustaría saber dónde hay que apuntarse y donde se pueden ver los planos de ese proyecto y sus viviendas.