
Capitanía Marítima de Algeciras ha iniciado un expediente administrativo sancionador contra la naviera Baleària tras confirmar la emisión irregular de humos del ferry Jaume I durante sus maniobras en el puerto de Tarifa el pasado mes de agosto. El procedimiento se pone en marcha una vez recopilada la información técnica necesaria en el marco de la normativa sobre prevención de la contaminación marina.
La medida llega en un contexto de creciente preocupación por las emisiones de los ferries que operan en el Estrecho. En agosto, organizaciones ecologistas denunciaron la presencia de humos oscuros y restos de carbonilla que, según sus avisos, llegaban a afectar a viviendas próximas al puerto, manchando fachadas y cristales y deteriorando la calidad del aire. Capitanía Marítima ha confirmado además que se investigará específicamente el episodio del 12 de agosto, cuando la caída al mar de partículas de carbonilla motivó nuevas quejas vecinales.
Baleària opera desde mayo la línea entre Tarifa y Marruecos tras obtener una concesión en la que pesó su compromiso medioambiental. La compañía anunció su intención de incorporar próximamente dos ferries eléctricos a esta ruta, una medida en sintonía con las exigencias de la zona SECA (Control de Emisiones), que obliga a reducir de forma estricta los óxidos de azufre y partículas liberadas a la atmósfera.
Advertencias de AGADEN sobre un problema más amplio
La apertura del expediente ha reactivado el debate sobre el estado ambiental del Estrecho. Según AGADEN, este caso no es aislado, sino que “refleja un problema más amplio” derivado de la presencia habitual de buques de notable antigüedad en una de las rutas marítimas más transitadas del país. La organización considera “especialmente necesario” reforzar la vigilancia y los controles ambientales tanto en el puerto de Tarifa como en el de Algeciras.
En sus consideraciones, trasladadas tanto a Capitanía Marítima como a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), AGADEN reclama tres líneas de actuación prioritarias:
– Reforzar la supervisión ambiental de los buques que cruzan el Estrecho, dada la intensidad del tráfico marítimo y la diversidad de flotas.
– Actuar con rapidez y proporcionalidad ante cualquier emisión irregular, aplicando las sanciones previstas en la normativa vigente.
– Garantizar transparencia y comunicación pública sobre los procedimientos abiertos, con el fin de que la ciudadanía disponga de información clara y verificable.
La organización ecologista ha anunciado que seguirá de cerca el desarrollo del expediente sancionador y las actuaciones de las administraciones competentes. AGADEN insiste en que mantendrá su labor de vigilancia en defensa del entorno marino, del Parque Natural del Estrecho y de unas condiciones ambientales adecuadas para los residentes de la zona.