Mellaria celebró anoche su 25.º aniversario arropada por un salón de actos abarrotado, en una cita que reivindicó la importancia de la vigilancia ciudadana para proteger el patrimonio tarifeño frente a la desidia administrativa.

La Casa de la Cultura de Tarifa se llenó anoche de numerosas personas que quisieron acompañar a Mellaria en la celebración de su cuarto de siglo de historia. Autoridades municipales, representantes de la oposición, colaboradores habituales y vecinos comprometidos se dieron cita en un acto que combinó emoción, memoria y reivindicación. La velada fue conducida por José Serrano Doucet y por la presidenta de la asociación, Mariluz Muñoz, quienes guiaron un programa cargado de contenido simbólico.
Mariluz Muñoz recordó los orígenes de la entidad y dedicó unas palabras muy sentidas a los socios fundadores ya fallecidos, entre ellos Jesús Terán Gil y Enrique Díaz, figuras esenciales en los primeros pasos de esta asociación ciudadana. Acto seguido, la presidenta quiso reconocer públicamente el papel desempeñado por quienes, durante estos 25 años de trabajo ininterrumpido, han contribuido de manera decisiva a hacer de Mellaria un referente en la defensa del patrimonio tarifeño.

El agradecimiento se extendió también a personas ajenas a la asociación que, sin embargo, han sido fundamentales en muchos momentos. Entre ellas, el Relojero Mayor de Tarifa, José Luis Pavón, así como los técnicos de Cultura —Rafael Sánchez, Carlos e Irene—, cuya labor de apoyo y asesoramiento fue destacada por la presidenta.
El momento más reivindicativo del acto llegó con el alegato final de Muñoz, quien defendió con firmeza la necesidad de mantener viva la labor de Mellaria como salvaguarda del patrimonio monumental y cultural de Tarifa. Señaló que, ante la inacción o la falta de respuesta de las administraciones competentes, es la ciudadanía organizada la que garantiza que el legado histórico del municipio no caiga en el abandono.

La jornada concluyó con la actuación del grupo Almadraba, que puso el broche musical interpretando varias piezas de folclore local, muy aplaudidas por el público. Tras el cierre oficial, los asistentes disfrutaron en el mismo recinto de una copa de celebración, prolongando así un encuentro que dejó clara la vigencia del compromiso de Mellaria con el patrimonio tarifeño.
Un aniversario que, más que pasado, miró de frente al futuro: el compromiso de seguir defendiendo el patrimonio de Tarifa sigue intacto.