La presentación del libro Mi vida en la naturaleza se convirtió en Tarifa en un emotivo ejercicio de memoria ambiental colectiva, en el que el biólogo roteño Federico Fernández revisó, junto a vecinos y compañeros, los principales hitos ecológicos del municipio durante los últimos cuarenta años.

El establecimiento Malcriado, en la calle Melo nº 2, acogió la presentación de Mi vida en la naturaleza, la obra del biólogo gaditano Federico Fernández Ruiz Henestrosa. El acto contó con la participación del también biólogo y portavoz municipal socialista, Paco Ruiz, quien fue el encargado de introducir al autor antes de que este iniciara un recorrido por la evolución de la conservación ambiental en el término municipal tarifeño.
La cita se convirtió en una oportunidad para un ejercicio de memoria ecológica compartida entre el autor y los asistentes. Fernández recordó los principales hitos que han marcado la defensa del patrimonio natural en Tarifa en las últimas cuatro décadas, desde proyectos pioneros hasta decisiones administrativas que sentaron las bases del actual modelo de protección.
Dentro de ese repaso histórico, la referencia a la constitución del Coto de Caza Municipal de Los Lances, considerado el paso primigenio hacia la posterior declaración del Paraje Natural de Los Lances. Fernández explicó que aquella solución, impulsada en los años ochenta, permitió evitar un conflicto entre los defensores del medio ambiente y el amplio colectivo de cazadores de pájaros de la época. La fórmula permitió avanzar hacia la protección del espacio sin fracturar a la sociedad local, abriendo el camino para la figura de conservación que nacería más adelante.
A lo largo de su intervención, Fernández también profundizó en otros asuntos que aparecen reflejados en Mi vida en la naturaleza y que han marcado la historia reciente del municipio. Entre ellos destacó la declaración del Parque Natural del Estrecho, una figura de protección cuya singularidad radica en que su PORN fue aprobado antes que la propia declaración del parque en 2003, un hecho poco frecuente en la planificación ambiental andaluza o el peso específico de la APBA en el trámite.
El autor dedicó parte de su exposición a recordar los conflictos generados por el avance descontrolado de la duna de Valdevaqueros, cuya progresión llegó a invadir la carretera y a dificultar la comunicación de los vecinos de Paloma. Fernández mencionó la conocida “solución Losada”, un proyecto que nunca llegó a implantarse pero que proponía una intervención integral en la ensenada para compatibilizar la dinámica natural de la duna con la movilidad y la vida cotidiana de la zona.
Otro de los asuntos abordados fue la ordenación del frente litoral urbano y la planificación del entorno de Baelo Claudia, donde se debatió la necesidad de buscar fórmulas de baja afección ambiental para mejorar la comunicación entre Bolonia y el casco urbano de Tarifa. El autor recordó cómo estos debates han estado marcados en ocasiones por vaivenes políticos y por posiciones enfrentadas entre quienes apostaban por preservar a través de diferentes acciones y proyectos sostenibles el entorno natural y quienes mostraban su rechazo a las figuras proteccionistas que promocionaban como un freno al desarrollo socioeconómico del municipio
Todos estos temas surgieron durante la presentación y abrieron un animado intercambio entre los asistentes, muchos de ellos protagonistas directos o indirectos de alguna de las decisiones, movilizaciones o proyectos ambientales que han marcado el devenir ecológico del municipio durante casi medio siglo. El acto concluyó con una firma de ejemplares y un aperitivo, que prolongó de manera distendida el diálogo y el ambiente de memoria colectiva que se vivió durante toda la jornada.