Vecinos y colectivos de Tarifa se movilizan en defensa de los espacios públicos bajo el lema “Tarifa para vivir”

La movilización de ayer se vivió como un grito de dignidad ciudadana frente a años de abandono. Los vecinos recordaron que la presión social ya frenó convenios urbanísticos lesivos, y advirtieron que no dejarán de organizarse hasta garantizar que Tarifa sea un lugar para vivir, y no un escaparate que expulsa a su propia gente.

Decenas de vecinos y vecinas de Tarifa salieron ayer a la calle para participar en una marcha reivindicativa en defensa de los espacios e instalaciones públicas de la localidad. Bajo el lema “Tarifa para vivir”, la movilización recorrió desde la Veleta del Atún, en el paseo marítimo, hasta el mirador del skatepark, visibilizando a lo largo del itinerario los principales puntos afectados por el deterioro y abandono institucional.

El recorrido, de carácter vecinal, familiar y apartidista, estuvo impulsado por la plataforma Tarifa No Se Vende, junto a SOS Parque Infantil, Circo Volátil, AGADEN y las AMPAs Alameda, Garum Baelo, Almedina y Campòmar, entre otros colectivos y vecinos a título individual. A lo largo de la marcha, que congregó a personas de todas las edades, se realizaron paradas simbólicas frente a instalaciones cerradas o en mal estado, como la piscina cubierta, el parque infantil del paseo marítimo o las pistas deportivas municipales.

En una de las paradas más emotivas, los asistentes depositaron flores en las rejas del parque infantil clausurado mientras sonaba la canción “Tarifa mi hogar”. El acto concluyó en el skatepark con la lectura de un manifiesto en el que se denunció la pérdida progresiva de servicios públicos esenciales y se reclamó a las administraciones más atención hacia los bienes comunes.

El documento leído por los convocantes alertó del cierre prolongado de la piscina municipal, que afecta tanto a la práctica deportiva como a usos terapéuticos; de la clausura del parque infantil y su posible traslado; del abandono de instalaciones deportivas y culturales como el estadio de fútbol, la Casa de la Juventud o la anhelada Casa de la Música; y de la falta de sombra, accesibilidad y mantenimiento en plazas y barriadas. Además, se puso el acento en la crisis de vivienda, que ha convertido a Tarifa en la segunda ciudad más cara de Andalucía.

“Lo público es de todas y todos, y debemos defenderlo”, subrayaron los portavoces, que insistieron en la necesidad de una Tarifa “habitable, justa, solidaria y abierta, donde el cambio se traduzca en mejorar la vida de quienes aquí residen, y no en favorecer intereses especulativos”.

Los participantes insistieron en que no se trataba de un acto partidista, sino de una llamada urgente a la responsabilidad política: “El Ayuntamiento debe dar respuestas claras, plazos reales y compromisos firmes. Lo público no puede seguir deteriorándose mientras se invierte tiempo y recursos en proyectos que poco tienen que ver con las necesidades reales de quienes vivimos aquí”. No obstante, de la misma participaron miembros del los dos partidos de la oposición, PSOE y Ganar Tarifa, además de representantes de la formación Los Verdes de Europa-Tarifa.

La movilización de ayer se vivió como un grito de dignidad ciudadana frente a años de abandono. Los vecinos recordaron que la presión social ya frenó convenios urbanísticos lesivos, y advirtieron que no dejarán de organizarse hasta garantizar que Tarifa sea un lugar para vivir, y no un escaparate que expulsa a su propia gente.