La Virgen de la Luz regresa a su ermita protegida de la lluvia

El paso del Manto ayer congregó a miles de personas y la cola para acceder al templo de San Mateo alcanzó en algunos momentos la altura de la Puerta de la Mar.

La imagen de la Virgen de la Luz siendo introducida en el camión que la protegió de la lluvia como a la imagen de San Isidro7Captura imagen video de Anabel Trujillo

La Patrona de Tarifa, María Santísima de la Luz, ha vuelto este domingo a su ermita de Caheruelas tras permanecer durante tres semanas en el templo de San Mateo. Con ello se pone fin a unas celebraciones que este año han tenido un marcado carácter especial por conmemorarse el 275 aniversario de su patronazgo.

El regreso a su santuario, situado a las afueras de la ciudad en pleno Parque Natural de Los Alcornocales, en la Dehesa de Caheruelas se vio condicionado por la inestabilidad meteorológica. De hecho la salida de las imágenes fue retrasada hasta las nueve por el Cabildo de Aguas de la hermandad, para ver si amainaba la lluvia, Finalmente y llegada la hora los chubascos intermitentes obligaron a que tanto la imagen de la Virgen como la de San Isidro, su inseparable compañero de camino, fueran trasladadas en el interior de un camión para garantizar su conservación. Aun así, miles de romeros siguieron el recorrido con entusiasmo, acompañando entre cánticos y plegarias a las dos tallas.

La jornada comenzó al amanecer, con la misa de aurora y los rezos de despedida en la iglesia de San Mateo, abarrotada de fieles. A la salida, el fervor se hizo palpable: los aplausos, la música y los vítores despidieron a la Virgen entre paraguas abiertos y lágrimas de emoción.

Ayer sábado se había vivido uno de los momentos más esperados del calendario religioso tarifeño: el rito de pasar bajo el manto de la Señora. En esta ocasión, la devoción desbordó todas las previsiones y la cola de fieles se extendió desde la Puerta del Perdón del templo de San Mateo hasta la Puerta de la Mar, junto al Paseo de La Alameda. Un gesto de fe que simboliza el amparo y la protección de la Patrona y que este año reunió a miles de personas.

Con su regreso a Caheruelas se cierra un ciclo de celebraciones que arrancó a principios de septiembre con la tradicional Cabalgata Agrícola y la llegada de la imagen al casco urbano. Tres semanas en las que la ciudad se ha volcado en honrar a su Patrona con feria, cultos y actos religiosos que han reforzado la identidad espiritual y cultural de Tarifa.

Ahora, la Virgen de la Luz descansa en su ermita, donde permanecerá hasta que el próximo septiembre vuelva a encontrarse con sus devotos en un nuevo capítulo de esta tradición centenaria.