Un Bus Rapid Transit “sostenible” que excluye a medio Campo de Gibraltar

La Junta de Andalucía celebra haber recibido ocho ofertas de empresas para redactar el estudio y el anteproyecto del futuro Bus Rapid Transit (BRT) en la comarca, con una inversión inicial de 750.000 euros. Sin embargo, el trazado previsto vuelve a poner el foco únicamente en el arco de la Bahía de Algeciras, dejando fuera a municipios como Jimena, Castellar, San Martín del Tesorillo o incluso Tarifa, destino turístico de referencia para miles de visitantes procedentes precisamente de la bahía.

La Junta de Andalucía ha anunciado que ha recibido ocho ofertas de empresas interesadas en la redacción del estudio informativo y el anteproyecto del Bus Rapid Transit (BRT) del Campo de Gibraltar, una apuesta que se presenta como el gran proyecto de movilidad sostenible para la comarca. La Consejería de Fomento ha destinado 749.982 euros a esta primera fase, con el objetivo de implantar un sistema de autobús eléctrico que mejore la conectividad en el arco de la Bahía de Algeciras.

Sin embargo, lo que desde la Junta se presenta como un avance histórico, muchos vecinos y colectivos lo contemplan con escepticismo. Y es que el trazado anunciado —que conectará Algeciras con La Línea, pasando por Los Barrios y San Roque— deja fuera a municipios como San Martín del Tesorillo, Jimena, Castellar o Tarifa.

La exclusión de Tarifa resulta especialmente llamativa, dado el carácter turístico del municipio y el hecho de que cada verano atrae a miles de visitantes procedentes precisamente del arco de la Bahía para disfrutar de sus playas. A ojos de muchos, esta decisión convierte al proyecto en una infraestructura discriminatoria, diseñada solo para cubrir las necesidades socioeconómicas de las localidades más industrializadas, mientras relega a un segundo plano a los pueblos de interior y al municipio tarifeño.

La consejera de Fomento, Rocío Díaz, ha defendido el BRT como un transporte “rápido y limpio” que dará respuesta a las “demandas históricas de movilidad del Campo de Gibraltar”. No obstante, esas demandas parecen haberse definido con un alcance limitado: un corredor que prioriza la conexión entre áreas industriales, comerciales y la frontera con Gibraltar, pero que deja sin alternativa sostenible a quienes dependen del transporte público en otras zonas de la comarca.

El proyecto, incluido en el Plan de Transporte Metropolitano aprobado en 2023, prevé un aumento del 60% en el uso del transporte público y una reducción del 15% en las emisiones de CO₂. Para lograrlo, se estudiarán distintas alternativas tecnológicas —desde sistemas eléctricos con baterías hasta el hidrógeno verde— y se explorarán fórmulas de colaboración público-privada para su financiación.

Con todo, mientras la Junta celebra el interés empresarial y el acuerdo firmado con el Banco Europeo de Inversiones para asesorar en su desarrollo, la pregunta sigue abierta: ¿movilidad sostenible para quién? Porque, al menos por ahora, el BRT del Campo de Gibraltar parece ser un proyecto concebido para unos pocos municipios, dejando en la cuneta a otros que también forman parte de la comarca y que sufren a diario la falta de alternativas de transporte.