
Las trabajadoras y trabajadores de la Escuela Infantil Municipal Nuestra Señora de la Luz han vuelto a concentrarse para reclamar a la Junta de Andalucía la ampliación urgente de la plantilla del centro, una demanda que mantienen activa desde el pasado mes de junio. El objetivo es garantizar una atención y educación digna al centenar de niños y niñas matriculados, así como frenar el creciente desgaste emocional y físico que sufre el personal del centro.
La lucha continúa ante lo que el Comité de Empresa califica como una “sordera administrativa” por parte de la Junta de Andalucía. En este contexto, el Comité volvió a reclamar públicamente la atención de la administración autonómica y de toda la comunidad educativa ante el “desastre” y la incapacidad asistencial en la que, aseguran, se ha sumido la escuela infantil tras la imposición del Decreto 76/2025 de Educación Infantil. Dicho decreto incrementa la ratio de alumnado sin contemplar los recursos humanos y materiales necesarios para ofrecer una atención adecuada a los menores.
A las nueve de la mañana, la comunidad educativa, junto a fuerzas sindicales, formaciones políticas y vecinos del municipio, fue convocada para continuar con el calendario de actos de protesta. El objetivo es denunciar una situación que hoy, a las puertas del centro, algunas trabajadoras han definido como “insostenible”. Entre los ejemplos expuestos, han señalado la necesidad de habilitar una segunda sala como comedor, debido a la imposibilidad de atender a todo el alumnado en una única estancia.
Cabe recordar que el pasado mes de junio los sindicatos y las trabajadoras del centro ya alertaron sobre la complicada situación de la escuela infantil pública. Denunciaron entonces que la Junta había atendido la demanda de nuevas plazas sin ampliar la plantilla necesaria para garantizar un entorno educativo de calidad, adaptado a las necesidades reales de un centenar de niños y niñas de entre 0 y 3 años. En el caso concreto de la escuela tarifeña, la aplicación del decreto se traduce en la creación de una nueva unidad con más de 20 menores y la incorporación de tres alumnos adicionales en cada una de las ya existentes, lo que supone un aumento de 29 niños para el curso 2025/2026. Todo ello, sin incrementar el número de trabajadores, que ya consideran insuficiente.
Las protestas iniciadas en junio se prolongan hasta hoy con un clima de creciente desesperación entre el personal del centro. Durante la concentración, varias trabajadoras y trabajadores han manifestado “no poder aguantar más”, y algunos han llegado a reconocer que se encuentran medicados para poder afrontar “una jornada de trabajo insufrible”.
En septiembre, sindicatos y fuerzas políticas solicitaron al Ayuntamiento su intermediación ante la Junta, reclamando que, “si no era capaz de solucionar el problema, al menos habilitara algunas plazas de refuerzo para aliviar la situación desbordada”. Sin embargo, desde entonces, aseguran que no se ha producido ningún avance. Las trabajadoras y los sindicatos denuncian estar “totalmente desatendidos por la administración competente”.
Hoy, las protestas se han retomado con el respaldo de familias y fuerzas políticas, reclamando nuevamente “una solución”. El alcalde, Pepe Santos, ha asegurado —megáfono en mano— que su equipo está intentando encontrar una salida al conflicto. No obstante, los manifestantes subrayan que, a día de hoy, la Junta no ha realizado ningún movimiento para facilitar una solución, que consideran pasa necesariamente por el aumento de la plantilla. Como ha explicado una monitora, “es imposible atender una clase porque mientras a un niño hay que cambiarle los pañales, los demás son imposibles de controlar con una única persona”.
A partir de hoy, los sindicatos UGT, CC.OO. y USTEA han anunciado la reactivación de las movilizaciones junto al Comité de Empresa de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo de Cádiz. Han advertido que continuarán con una serie de concentraciones semanales ante distintas escuelas infantiles de la provincia y que permanecerán vigilantes durante el período de matriculación para que se cumpla el acuerdo existente sobre ratios, sin descartar nuevas acciones de protesta. Durante la concentración de ayer, uno de los asistentes incluso planteó a las familias la posibilidad de no abonar la cuota a la administración y depositarla en el juzgado hasta que la Junta amplíe el personal del centro.
Mientras tanto, el grito desesperado de las trabajadoras y trabajadores de la Escuela Municipal —junto con la de La Línea, consideradas las más perjudicadas— continúa chocando contra la injustificada sordera e indiferencia de la Junta de Andalucía, aunque cuenta, al menos, con el respaldo de la comunidad educativa.

Teniendo gente con ganas de trabajar cada vez más reducen y exprimen al personal poca lucidez