La investigación ha permitido identificar a 105 víctimas, en su mayoría residentes en el Campo de Gibraltar. La trama utilizaba datos personales sustraídos para contratar financiaciones fraudulentas en comercio electrónico.

La Policía Nacional ha desarticulado en Algeciras una organización criminal especializada en fraudes financieros mediante la suplantación de identidad, una operación que se ha saldado con la detención de seis personas como presuntas autoras de delitos de estafa, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
La investigación, desarrollada por el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Comisaría de Algeciras, ha sacado a la luz un entramado delictivo que afectó a un total de 105 víctimas, la mayoría de ellas residentes en el Campo de Gibraltar.
La operación se inició tras la denuncia presentada por una persona en dependencias policiales de Algeciras, quien manifestó haber sido incluida en el fichero de morosos ASNEF por deudas que nunca había contraído. La víctima comprobó que figuraba como deudora en una conocida entidad financiera por dos contratos de financiación que no había solicitado ni firmado.
A partir de esta denuncia, los agentes iniciaron una investigación que permitió detectar la existencia de una organización criminal bien estructurada, integrada por más de ocho miembros y con base operativa en Algeciras, dedicada de forma sistemática a la usurpación de datos personales con fines fraudulentos.
Fraudes a través del comercio electrónico
Según ha podido determinar la Policía, la organización había desarrollado un sofisticado modus operandi basado en la combinación de la suplantación de identidad y el uso fraudulento del comercio electrónico. Los investigados realizaban compras a través de la página web oficial de una conocida marca de electrónica, adquiriendo teléfonos móviles de última generación y otros dispositivos de elevado valor económico.
Para financiar estas compras, formalizaban contratos de financiación con una conocida entidad financiera utilizando datos personales obtenidos ilícitamente. Una vez aprobadas las operaciones, los autores abonaban únicamente la primera cuota de los contratos. Tras recibir los productos en sus domicilios, dejaban de realizar los pagos restantes, trasladando la deuda a las víctimas cuyos datos habían sido utilizados de manera fraudulenta.
Posteriormente, los dispositivos electrónicos eran vendidos en el mercado negro, lo que permitía a la organización obtener importantes beneficios económicos.
Un empleado, clave en la obtención de datos
Durante la investigación, los agentes identificaron a un empleado de un concesionario de vehículos de Algeciras, distribuidor oficial de reconocido prestigio en el Campo de Gibraltar, como una pieza clave en el funcionamiento de la red criminal.
Este trabajador aprovechaba su acceso a las bases de datos de la empresa para obtener información confidencial de numerosos clientes, datos que posteriormente eran utilizados por la organización para cometer los fraudes. Este extremo explica que la mayoría de las víctimas compartieran la circunstancia de haber sido clientes de dicho concesionario.
La investigación confirmó que la empresa no tenía ninguna relación con la trama delictiva, si bien los hechos generaron una notable alarma social y un perjuicio reputacional para la misma.
Estructura jerárquica y registros domiciliarios
Las pesquisas policiales permitieron constatar que la organización contaba con una estructura jerárquica perfectamente definida, con roles diferenciados entre sus integrantes. Dos de ellos ejercían funciones de liderazgo y coordinación, mientras que otros se encargaban de la obtención de datos personales, la formalización de los contratos fraudulentos, la recepción de los productos y su posterior venta.
Como resultado de la operación, se llevaron a cabo actuaciones simultáneas que culminaron con la detención de seis personas, entre ellas los dos principales responsables del entramado criminal. Asimismo, se realizaron dos registros domiciliarios en los que se intervinieron cuatro teléfonos móviles, un ordenador, diversos dispositivos electrónicos y documentación relacionada con los hechos investigados.
Todo el material incautado será sometido a análisis forense con el objetivo de profundizar en la investigación y determinar el alcance total de las actividades delictivas.
La Policía Nacional mantiene la investigación abierta para localizar al resto de integrantes de la organización que permanecen en paradero desconocido, no descartándose nuevas detenciones en los próximos días conforme avance el análisis de la información intervenida.