
Ver video en este enlace: https://www.facebook.com/share/r/1derQNA4pY/
María Amor Meléndez critica que las demandas del colectivo sigan sin traducirse en medidas efectivas y advierte de que las personas con movilidad reducida continúan siendo tratadas como “ciudadanos de segunda”
La presidenta de la Asociación AVANZA, María Amor Meléndez, ha vuelto a alzar la voz para denunciar la falta de avances reales en materia de accesibilidad en Tarifa. Lo ha hecho esta vez a través de un vídeo cargado de ironía y crítica mordaz en el que, de forma simbólica, se hace pasar por alcaldesa para “justificar” las razones por las que, según denuncia la entidad, las históricas reivindicaciones del colectivo continúan sin ser atendidas.
En la grabación, Meléndez adopta un tono satírico para poner de manifiesto lo que considera una falta de voluntad política para exigir a los establecimientos y al empresariado local el cumplimiento de las medidas de accesibilidad comprometidas en el seno de la Comisión Municipal de Accesibilidad. La representante de AVANZA ironiza sobre la posibilidad de que imponer estas exigencias “pueda jugar en contra de los intereses electorales”, una reflexión con la que pretende evidenciar lo que considera una actitud complaciente hacia quienes incumplen las condiciones que garantizarían la igualdad de acceso para todas las personas.
Desde la asociación se ha recordado que durante la última Comisión de Accesibilidad propusieron al Ayuntamiento que la accesibilidad de los establecimientos se convirtiera en un requisito indispensable para la actividad empresarial o poder adherirse programas y campañas como la de bonos comerciales impulsados por el Consistorio. A juicio de la entidad, esta medida supondría un incentivo eficaz para que los negocios acometieran las adaptaciones necesarias y, al mismo tiempo, garantizaría que todas las personas pudieran beneficiarse de estas campañas de promoción económica en igualdad de condiciones.
Sin embargo, AVANZA lamenta que esta propuesta no haya sido atendida. La asociación considera que esta inacción constituye un claro desprecio hacia los derechos de las personas usuarias de silla de ruedas y contribuye a perpetuar situaciones de exclusión incompatibles con los principios de accesibilidad universal y de igualdad de oportunidades.
“Las personas con movilidad reducida consumen como cualquier otra persona”, recuerda María Amor Meléndez, quien insiste en que la accesibilidad no debe contemplarse como una carga para los comercios, sino como una oportunidad. En este sentido, subraya que la eliminación de barreras permitiría ampliar la clientela potencial de muchos establecimientos y favorecería una ciudad más inclusiva y atractiva para residentes y visitantes.
La presidenta de AVANZA denuncia que, pese a los avances normativos y a los reiterados compromisos institucionales, numerosas personas con movilidad reducida siguen encontrando obstáculos para acceder a comercios, servicios y espacios públicos, una realidad que les impide ejercer sus derechos en igualdad de condiciones con el resto de la ciudadanía.
La asociación reafirma así su compromiso con la defensa de la accesibilidad universal y con la sensibilización social sobre la necesidad de construir entornos inclusivos. Entre sus objetivos fundacionales figuran promover la integración plena de las personas con diversidad funcional, fomentar la comprensión de la accesibilidad como un derecho fundamental y contribuir al uso de un lenguaje respetuoso que evite etiquetas y estigmas.
Con esta nueva acción reivindicativa, AVANZA pretende reabrir el debate sobre la necesidad de pasar de las declaraciones de intenciones a los hechos concretos, reclamando que las administraciones públicas ejerzan un papel activo para garantizar que ninguna persona tenga que seguir sintiéndose un ciudadano de segunda por el simple hecho de desplazarse en silla de ruedas.