Historias de Tarifa: un viaje a la memoria colectiva de un pueblo

El autor del libro, Fran Terán, junto al editor y el prologuista, Ildefonso Sena y Juan Antonio Criado respectivamente

El pasado sábado 11 de julio, la antigua iglesia de Santa María, situada en el castillo de Tarifa, acogió la presentación de la nueva obra de Francisco Javier Terán Reyes, Historias de Tarifa. El acto, que reunió a un numeroso público hasta completar el aforo del recinto, transcurrió en el ambiente de emoción y evocación que suele caracterizar las presentaciones de los libros de Fran Terán. Una vez más, el autor logró despertar recuerdos y sentimientos compartidos por varias generaciones de tarifeños. La expectación fue tal que, incluso antes de comenzar el acto, se formó una larga cola de personas que esperaban para conseguir la firma del autor.

La presentación fue abierta por Ildefonso Sena, en representación de la editorial ImagenTa, quien recordó que, precisamente, hace quince años la editorial inició su andadura con la publicación de la primera obra de Francisco Terán. En una intervención marcada por el agradecimiento mutuo, explicó el proceso editorial seguido en esta nueva publicación, deteniéndose especialmente en los trabajos de maquetación, diseño y edición que han dado forma al libro.

Acompañaba también al autor en la mesa Juan Antonio Criado Atalaya, encargado de escribir el prólogo de la obra. Criado explicó que Terán se había puesto en contacto con él para recabar información sobre el Grupo Scout Guzmán el Bueno. A partir de ese primer contacto, no dudó en facilitarle toda la documentación y el material gráfico del que disponía. Cuando posteriormente el autor le propuso redactar el prólogo, aceptó sin dudarlo.

Como mejor forma de resumir el espíritu del libro, Juan Antonio Criado optó por leer su prólogo, iniciando su intervención precisamente por el capítulo dedicado al escultismo. Aprovechó ese momento para rendir un merecido homenaje a Sebastián Hidalgo “Chanini”, histórico jefe del Grupo Scout Guzmán el Bueno y recientemente distinguido en los Galardones de la Ciudad de Tarifa. Tras esta introducción, fue el propio Francisco Terán quien fue desgranando, capítulo a capítulo, el contenido de la obra.

El autor comenzó agradeciendo la asistencia del público y la colaboración de todas las personas que habían contribuido a rescatar una parte de la memoria colectiva de Tarifa. En esta ocasión, el libro se centra en un periodo muy concreto: la Tarifa de finales de los años setenta, la década de los ochenta y los primeros años noventa, es decir, la ciudad anterior al gran desarrollo turístico.

Aquella Tarifa conservaba unas señas de identidad muy definidas, sustentadas en un intenso movimiento asociativo que, en muchas ocasiones, suplía las carencias existentes desde el ámbito institucional. Fueron colectivos sociales, asociaciones y grupos de ciudadanos quienes impulsaron numerosas iniciativas que marcaron la vida cultural, social y deportiva del municipio.

Fran Terán agradeció especialmente las aportaciones de Pedro Arrones para el capítulo dedicado a la música folk y recordó cómo este género llegó a convertirse en una seña de identidad cultural del municipio. No en vano, siendo concejal de Cultura durante la pasada legislatura, promovió la recuperación de los encuentros de música folk en Tarifa.

También tuvo palabras de agradecimiento para Rosario García por su colaboración en el capítulo dedicado a las Montañeras, una organización juvenil femenina que, años antes del nacimiento del escultismo, acercó a muchas jóvenes tarifeñas al conocimiento y disfrute de la naturaleza. En esa misma línea, dedicó otro de los capítulos al Grupo Scout Guzmán el Bueno, destacando el importante papel educativo y de formación en valores que desempeñó durante décadas como auténtica escuela de ciudadanía al aire libre.

La Cruz Roja ocupa igualmente un lugar destacado en la obra. El autor recordó sus propios comienzos dentro de la institución y la importante labor desarrollada entre la juventud tarifeña, agradeciendo la colaboración prestada por José Serrano Doucet para documentar este apartado.

No podía faltar tampoco la historia de una de las iniciativas particulares más recordadas por varias generaciones de tarifeños: la creación, por parte de Nicolás Juárez, de la Banda de Cornetas y Tambores y de las majorettes, conocidas popularmente como “la Banda de Nico”, auténtico referente musical durante muchos años.

El recorrido continuó con otros capítulos igualmente significativos, como el dedicado al resurgir del Carnaval y a los primeros carnavales democráticos. En este apartado, Terán destacó el protagonismo del grupo Güenarate y de tantas personas vinculadas durante décadas a la fiesta carnavalera. Asimismo, reconoció la utilidad de la publicación realizada por Javier Criado para documentar este capítulo.

La Unión Deportiva Tarifa también tiene su espacio en el libro. Francisco Terán compartió diversas anécdotas y curiosidades relacionadas con la historia del club y agradeció la colaboración de José Rodríguez por la documentación aportada. Del mismo modo, expresó su reconocimiento a Juan Navarro, cuya disposición permanente para facilitar documentos y fotografías ha resultado fundamental en numerosas investigaciones sobre la historia reciente de Tarifa.

En ese afán por rescatar las pequeñas historias que construyen la memoria de un pueblo, el autor dedica también un capítulo a Antonio Ochoa, recordando cómo durante décadas impulsó numerosas actividades de ocio y tiempo libre, especialmente excursiones que permitieron a muchos tarifeños y tarifeñas conocer por primera vez lugares que hasta entonces les resultaban inaccesibles.

La obra aborda igualmente otro episodio cotidiano, aunque muy significativo para la sociedad tarifeña de la época: la apertura del primer gran supermercado de la ciudad, Supersol, un acontecimiento que simbolizó los cambios sociales y comerciales que comenzaban a producirse. Para este capítulo, el autor agradeció la colaboración de José Ortiz.

Uno de los momentos más emotivos de la presentación llegó al hablar del capítulo dedicado a la Feria. Francisco Terán evocó aquellas ferias profundamente familiares, donde los niños permanecían junto a sus padres hasta altas horas de la madrugada en casetas llenas de convivencia, alegría y buen ambiente. Recordó a muchas de las personas que hicieron posible aquellas celebraciones y dedicó una mención muy especial a la caseta “La Caleta”. Allí vivió algunos de los recuerdos más entrañables de su infancia junto a sus padres, Jesús y Mercedes, unas vivencias que permanecen imborrables en su memoria y que quedan simbólicamente reflejadas en la fotografía que ilustra la portada de Historias de Tarifa.

Con esta nueva publicación, Francisco Javier Terán vuelve a demostrar su compromiso con la recuperación de la memoria histórica y social de Tarifa. Lejos de centrarse únicamente en los grandes acontecimientos, el autor reivindica el valor de esas pequeñas historias cotidianas que, unidas, conforman la identidad de todo un pueblo y permiten que las nuevas generaciones comprendan mejor el pasado reciente de su ciudad.