La proyección del documental Salud no responde en la Casa de la Cultura de Tarifa convirtió la tarde de ayer en un espacio de reflexión y denuncia sobre la situación de la sanidad pública andaluza. El médico y activista Sebastián Martín Recio llamó a la ciudadanía a organizarse y movilizarse de forma informada para frenar lo que calificó como un proceso de debilitamiento deliberado del sistema público en favor del modelo privado.

El salón de actos de la Casa de la Cultura de Tarifa reunió ayer a un público sensible en torno a la proyección del documental Salud no responde, una pieza audiovisual vinculada al movimiento de las Mareas Blancas que puso el foco en el progresivo deterioro del sistema sanitario público andaluz.
La sesión estuvo presentada por el médico y activista Sebastián Martín Recio, quien contextualizó el contenido del documental antes y después de su proyección, abriendo además un turno de debate con los asistentes.
El acto giró en torno a una idea compartida por ponente y público: el deterioro de la sanidad pública no responde a hechos aislados ni a situaciones coyunturales, sino a una estrategia prolongada que, según se expuso, debilita lo público para favorecer un modelo sanitario dual con mayor peso de la empresa privada.
A través de los tres ejes planteados en el documental —el carácter estructural del problema, el sufrimiento creciente de la población y la necesidad de movilización— se abordaron cuestiones como el aumento de las listas de espera, el colapso de urgencias y consultas de especialistas y el crecimiento de los seguros sanitarios privados, presentados como síntomas de un proceso de desmantelamiento progresivo.
Durante su intervención, Martín Recio señaló que la diferencia de enfoque entre ambos modelos es clara: mientras que en el sistema público la salud es un derecho, en el privado la enfermedad se convierte en un negocio. En este sentido, destacó el papel fundamental de la atención primaria, la prevención y los cribados como herramientas clave que, según indicó, se ven debilitadas en el contexto actual.
Asimismo, explicó las estrategias que, a su juicio, facilitan este proceso: el deterioro deliberado de los servicios públicos para generar desconfianza ciudadana, la promoción de la colaboración público-privada como modelo de gestión y la conversión de derechos básicos en mercados potenciales.

Una proyección generadora del debate y la reflexión
El debate posterior con el público abordó, entre otras cuestiones, la implicación de los profesionales sanitarios en las reclamaciones sociales. Según se expuso, estos respaldan las reivindicaciones laborales y denuncian desigualdades territoriales, aunque su papel está condicionado por límites éticos y por el marco que establece el estatuto profesional médico.
Como conclusión, el ponente insistió en que la herramienta fundamental para frenar esta dinámica es la acción y movilización social informada, subrayando además la necesidad de un cambio político, al considerar que el actual Gobierno andaluz mantiene una política sanitaria orientada a favorecer la empresa privada frente al sistema público.
Al término del acto se facilitó a los presentes la oportunidad de adherirse a la plataforma Marea Blanca Tarifa para coordinar acciones encaminadas a la defensa del sistema público de Salud.