La imagen de San Hiscio, Patrón de Tarifa procesionando durante la celebración del Corpus ayer en Tarifa(María Luque
Tarifa vivió en la tarde de ayer la celebración del Corpus Christi con una solemne función eucarística en honor al Santísimo Sacramento del Altar y la posterior procesión por las calles del casco histórico, en una de las citas religiosas más tradicionales del calendario litúrgico local.
La celebración comenzó a las 18.00 horas en la parroquia de San Mateo, presidida por el director espiritual Juan Pedro Varo Salguero. Tras la eucaristía, la custodia salió en procesión acompañada por la Banda de Música Asociación Musical Pintor Manuel Reiné y por numerosos fieles que participaron en el recorrido.
Uno de los elementos más llamativos volvió a ser la decoración de las calles por las que discurrió el cortejo. A su paso por la Calzada, la procesión encontró una colorista alfombra de arena elaborada por jóvenes de la parroquia con la colaboración de integrantes del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, que desde primeras horas de la mañana trabajaron para dar forma a esta tradicional ornamentación efímera.
Junto a estas vistosas alfombras, una de las curiosidades que dejó la jornada fue la presencia en el cortejo de la imagen de San Hiscio, patrón de Tarifa. No son pocos los vecinos que identifican erróneamente a San Isidro Labrador como patrón de la ciudad, debido a la estrecha vinculación que mantiene con las celebraciones de la Virgen de la Luz, patrona de Tarifa, a cuya romería y traslados acompaña tradicionalmente.
Sin embargo, San Isidro es únicamente patrón de la campiña tarifeña. El auténtico patrón de la ciudad es San Hiscio, obispo de Carteia, antigua ciudad de la Bética que durante siglos fue identificada erróneamente con Tarifa. Su patronazgo quedó oficialmente reconocido en 1620 y desde entonces ostenta esta distinción.
La presencia de su imagen en la procesión del Corpus volvió a recordar ayer esta singularidad histórica que, pese a sus más de cuatro siglos de vigencia, continúa siendo una de las curiosidades menos conocidas del patrimonio religioso tarifeño.
