
El Área de Cultura del Ayuntamiento de Tarifa ha realizado un balance “muy positivo” del I Festival Internacional de Guitarra, una iniciativa que durante dos fines de semana ha situado a la ciudad en el foco musical andaluz y que, según confirmó el concejal delegado y diputado Nacho Trujillo, “ha llegado para quedarse”.
La clausura, celebrada el pasado sábado en el Teatro Alameda, puso el broche de oro a una programación que arrancó días antes con un lleno absoluto en la Iglesia de Santa María y que ha destacado por la diversidad de estilos y la calidad de los intérpretes participantes.
Para Trujillo, estas dos claves —variedad artística y nivel de los músicos— son las que avalan la continuidad de una propuesta “innovadora”, concebida también con el objetivo de desestacionalizar la oferta cultural y de ocio y atraer visitantes a la localidad fuera de la temporada alta.
El edil subrayó especialmente el papel del guitarrista facinense José del Valle como impulsor y coordinador del festival, agradeciendo públicamente su implicación personal y su compromiso con la organización del evento.
Un cierre a tres voces: música, verso e improvisación y guitarra
El espectáculo de clausura, titulado “Del grito a la canción”, reunió sobre el escenario a Chipi La Canalla, al repentista cubano Alexis Díaz Pimienta y al propio José del Valle a la guitarra. Los tres artistas ofrecieron una propuesta original que combinó canción, monólogo, poesía e improvisación, conectando con el público a través del repentismo musical y cerrando el festival con una actuación muy aplaudida.
Esta última cita vino a confirmar el respaldo del público a una programación que, desde su jornada inaugural, registró una notable asistencia en todos los conciertos celebrados en los dos escenarios principales del festival.
Vocación de continuidad
El Festival Internacional de Guitarra de Tarifa es una iniciativa del Área de Cultura del Ayuntamiento, impulsada por José del Valle y que ha contado con la colaboración de la Diputación de Cádiz. Tras la respuesta obtenida, el Consistorio ya trabaja con la idea de consolidar esta cita como evento anual dentro del calendario cultural tarifeño.