
La asociación de fibromialgia de Tarifa vuelve a llamar a la movilización ciudadana. Un mes después de que aceptara, a petición del Ayuntamiento, “paciencia y confianza” sin un compromiso formal de fechas, AFITA sigue exactamente en la misma situación: sin sede y sin poder prestar los servicios terapéuticos que durante dos décadas han ofrecido a más de 200 mujeres afectadas por fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y sensibilidad química múltiple.
El pasado 29 de diciembre la entidad fue desalojada del local que ocupaba en la calle San Sebastián para permitir el inicio de las obras de las viviendas sociales proyectadas en la zona. Entonces se les garantizó que antes del 5 de febrero dispondrían de un nuevo espacio donde continuar su labor. Esa fecha nunca se cumplió.
Tras varias semanas de incertidumbre y retrasos, la asociación mantuvo una reunión con responsables municipales en la que se les pidió un nuevo margen de espera ante la posibilidad de que la empresa constructora terminara el local previsto para su nueva sede. AFITA aceptó, no sin dejar claro públicamente que “la confianza en el Ayuntamiento estaba perdida”, pero entendiendo que se trataba de una cuestión de salud y que no tenían otra alternativa real.
Hoy, un mes después de aquel compromiso verbal, la situación no ha cambiado. Las terapias, talleres y actividades que venían desarrollándose a diario siguen paralizadas. Muchas usuarias se han visto obligadas a costear de su propio bolsillo tratamientos que antes recibían a través de la asociación. Otras, directamente, han dejado de recibir atención.
AFITA lleva 20 años trabajando en Tarifa como un apoyo esencial para personas enfermas que, en muchos casos, no encuentran respuesta suficiente en el sistema sanitario. Esa labor permanece ahora completamente detenida por la falta de un espacio físico donde desarrollarla.
Ante este escenario, la asociación ha decidido retomar las movilizaciones y apelar directamente al respaldo de la ciudadanía. Bajo el lema “AFITA necesita a su pueblo”, han convocado una manifestación para el próximo 12 de mayo.
La concentración partirá a las 12:00 horas desde el solar de su antigua sede, en el número 47 de la calle San Sebastián, y recorrerá el centro hasta la plaza de Santa María, donde se dará lectura a un manifiesto. La asociación anima a los vecinos a acudir con pancartas y pitos para que su situación se escuche con claridad.
Desde AFITA insisten en que esta reivindicación trasciende lo asociativo y se convierte en una cuestión de salud pública. “La calidad de vida de muchas personas depende de que podamos seguir existiendo”, señalan.
Un mes después del último ejercicio de paciencia, la asociación vuelve a la calle para recordar que sigue sin local, sin fecha y sin poder ayudar a quienes más lo necesitan.