El alcalde se comprometió en pleno a tener listo el nuevo local y alojados en él a la asociación no más allá del 5 de febrero. A día de hoy AFITA sigue sin sede, sin servicios pero no ve otra solución que aguantar y esperar.

La asociación de fibromialgia AFITA tendrá que esperar (al menos un mes más) para contar con una nueva sede. Así se puso de manifiesto ayer tras la reunión mantenida entre la junta directiva de la entidad y responsables del gobierno municipal, un encuentro que llevó finalmente a desconvocar la movilización ciudadana prevista a las once de la mañana frente a su antigua sede.
La protesta había sido convocada para denunciar el incumplimiento del compromiso municipal de entregarles un nuevo local antes del pasado 5 de febrero. La asociación fue desalojada entonces del inmueble que ocupaba para iniciar las obras de las viviendas sociales proyectadas en la zona, trabajos que actualmente permanecen paralizados.
Sin embargo, antes de la concentración la directiva de AFITA mantuvo una reunión con el alcalde, la edil de Asuntos Sociales y el responsable de Obras y Servicios. En ese encuentro, el gobierno municipal pidió a la asociación un nuevo margen de espera ante el compromiso —sin una fecha cerrada— de que la empresa constructora se encargará de finalizar el local que está destinado a albergar su nueva sede.
Pese a aceptar este nuevo escenario, desde la asociación dejaron claro que la confianza en el Ayuntamiento está “perdida” tras los reiterados retrasos en los plazos comprometidos. Aun así, reconocen que no les queda otra alternativa que esperar. “Estamos hablando de salud y lo importante es que se encuentre una solución cuanto antes”, señalaron desde la junta directiva.
Tras la reunión, los representantes de AFITA informaron a sus socias de la situación y pidieron un poco más de paciencia ante la posibilidad de que las obras se completen en aproximadamente un mes. La principal novedad es que finalmente se terminarán también dos salas que aún se encuentran en bruto dentro del local previsto, espacios considerados fundamentales para desarrollar terapias y actividades de la asociación.
La propuesta trasladada pasa por que la misma empresa que ha ejecutado el resto de los trabajos asuma la finalización de esas dependencias pendientes, incrementando el número de operarios para acelerar el proceso. Según los técnicos presentes en la visita a la obra, en los próximos días podrían instalarse las puertas y ventanas que faltan, mientras se avanza en la adecuación del resto de estancias.
Desde el Ayuntamiento se evitó fijar un calendario cerrado, argumentando las dificultades actuales para coordinar a los distintos profesionales de la construcción. Aun así, el concejal de Obras y Servicios, Carlos Blanco, defendió ante las usuarias que “el alcalde es quien más interés tiene en que el local esté terminado cuanto antes”. Una afirmación que algunas socias matizaron inmediatamente, recordando que quienes más necesitan la reapertura del espacio son las propias afectadas por esta enfermedad.

Tras la reunión, la movilización quedó finalmente desconvocada. No obstante, las integrantes de AFITA se desplazaron hasta el edificio Ventura, situado a unos 500 metros del antiguo local, donde se ubica el espacio que esperan poder ocupar en el plazo aproximado de un mes si se cumplen los nuevos compromisos.
Mientras tanto, la asociación continúa sin poder ofrecer los servicios que venía prestando a sus usuarias. Las terapias, talleres y actividades llevan meses paralizadas por la falta de sede, obligando a algunas afectadas a costear de su propio bolsillo los tratamientos que antes recibían a través de la entidad.
La situación también afecta a la estabilidad de la propia asociación, que depende en gran medida de subvenciones públicas para su funcionamiento y que, sin una sede activa, encuentra dificultades para acceder a nuevas ayudas.
A pesar del escepticismo generado por los retrasos acumulados, AFITA insiste en que su prioridad sigue siendo recuperar cuanto antes un espacio en el que poder retomar la atención a sus usuarias. “No tenemos otra opción que seguir esperando”, reconocen desde la entidad, confiando en que esta vez el compromiso municipal se traduzca finalmente en la apertura de su nueva sede.