La orilla de la playa de Bolonia cubierta por un extenso manto de arribazones del alga asiática invasora/Shus Terán
Tarifa será una de las nueve localidades gaditanas que se beneficiarán de las ayudas destinadas a paliar los efectos de la proliferación del alga asiática en el litoral. La Diputación de Cádiz destinará este año 605.000 euros dentro del Plan Integral de Transición Ecológica 2026 para apoyar a los municipios afectados por la llegada masiva de arribazones de Rugulopterix okamurae, una problemática especialmente sensible en el término municipal tarifeño, que cuenta con la mayor extensión de costa de toda la provincia.
La reunión telemática del Grupo de Trabajo Estable sobre el Alga Invasora, presidida por el vicepresidente segundo de la Diputación y responsable del Área de Transición Ecológica, Javier Vidal, sirvió para analizar la situación actual generada por esta especie y coordinar actuaciones de cara a la temporada de playas con los ayuntamientos afectados.
Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la declaración por parte del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía de esta situación como causa de fuerza mayor y extrema necesidad, la dotación económica prevista por la Diputación, el intercambio de experiencias con el Departamento de Medio Ambiente y Mar de la Cámara Municipal de Cascais (Portugal) y las aportaciones de expertos que siguen la evolución del fenómeno.
La Diputación confirmó las ayudas aprobadas en materia de alga invasora, incluidas en el Plan Integral de Transición Ecológica 2026, que ascienden a 605.000 euros y se distribuirán entre Rota, El Puerto de Santa María, Cádiz, Conil, Barbate, Tarifa, San Roque, Algeciras y La Línea de la Concepción. En los últimos cinco años las ayudas concedidas para hacer frente a los problemas ocasionados en las playas superan los 1,8 millones de euros. Buena parte de estos municipios participaron en la reunión y compartieron información sobre la gestión de la invasión en lo que va de año. En el caso de Tarifa, la incidencia reviste una especial importancia al tratarse del municipio con mayor longitud de costa de la provincia de Cádiz y uno de los más expuestos a la acumulación de arribazones.
La jornada concluyó con la intervención de la responsable del Departamento de Medio Ambiente y Mar de la Cámara Municipal de Cascais (Portugal), Ana Margarida Ferreira, quien explicó cómo afronta esta región la llegada masiva del alga invasora. Entre las medidas aplicadas destacan la colaboración público-privada para la retirada y valorización de la materia orgánica, así como acciones de divulgación y sensibilización.
Otro de los asuntos tratados fue el acuerdo adoptado el pasado 29 de abril por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, que declara de fuerza mayor y extrema necesidad la situación generada por la llegada masiva de arribazones de Rugulopterix okamurae a las costas andaluzas. Pablo Lovera, jefe del Servicio de Residuos y Calidad del Suelo de la Dirección General de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, explicó las implicaciones de esta medida para los municipios, que podrán quedar exentos del pago del impuesto por el depósito de estos residuos en vertedero cuando no exista una alternativa de aprovechamiento.
En la sesión también intervino la investigadora del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), Mar Roca, quien expuso los resultados preliminares del proyecto RugOBSS, destinado a detectar e identificar los arribazones mediante imágenes por satélite y a generar estadísticas sobre su evolución en distintos municipios gaditanos.
Javier Vidal reiteró la preocupación de la Diputación por un problema que afecta a la costa gaditana desde 2019 y trasladó el compromiso de la institución provincial de continuar prestando apoyo a los municipios afectados para hacer frente a esta problemática.
El Grupo de Trabajo Estable sobre el Alga Invasora fue creado en 2019 al amparo del Pacto por la Sostenibilidad de la Costa Gaditana.