La U.D. Tarifa pide al alcalde el cese de la concejala de Deportes tras denunciar una “gestión basada en el conflicto”

La situación ha llegado también al ámbito federativo. Según explica el club, el Comité de Competición de la Real Federación Andaluza de Fútbol ha autorizado únicamente una jornada más utilizando de forma provisional los vestuarios del pabellón de La Marina, lo que impediría disputar partidos oficiales en el López Púa a partir de la próxima semana.

La crisis abierta en torno al estado de las instalaciones deportivas municipales ha dado un nuevo paso este viernes. La Junta Directiva de la Unión Deportiva Tarifa ha solicitado formalmente al alcalde de la ciudad el cese de la concejala de Deportes, Celia Rico, a la que responsabiliza de una gestión que, según el club, ha deteriorado la relación con la entidad y ha agravado la situación del fútbol local.

El pronunciamiento llega después de que la plantilla del primer equipo denunciara públicamente el estado de las instalaciones del Estadio Municipal López Púa, un escenario que el club describe como “de emergencia” y que, a su juicio, refleja el abandono del principal campo de fútbol de la localidad.

En un extenso escrito dirigido al regidor, la entidad decana del fútbol tarifeño afirma comparecer ante la opinión pública en representación de jugadores, cuerpo técnico, familias y aficionados para alertar de lo que consideran una situación “de extrema gravedad institucional” que compromete el presente inmediato y el futuro de la práctica del fútbol en Tarifa.

Un conflicto que viene de atrás

Desde la directiva subrayan que su postura no responde a una confrontación con otros clubes o entidades deportivas del municipio. Al contrario, aseguran defender un modelo plural en el que todos los deportistas tengan cabida. Sin embargo, denuncian que la Delegación de Deportes ha utilizado la aparición de nuevas entidades para reorganizar el uso de las instalaciones de forma que, según sostienen, ha terminado por saturar horarios, reducir recursos y debilitar la actividad del club histórico de la ciudad.

El punto de ruptura, según explican, ha sido el incumplimiento reiterado de acuerdos alcanzados en reuniones celebradas en el Ayuntamiento, algunas de ellas con la presencia del propio alcalde. Entre los compromisos que el club afirma no haberse cumplido figuran la entrega de llaves del campo de fútbol, la facilitación del acceso a las instalaciones para entrenamientos y desplazamientos de los equipos, así como las garantías sobre el mantenimiento del terreno de juego.

Para la directiva rojiblanca, la falta de cumplimiento de esos compromisos evidencia “una dinámica de confrontación permanente” que ha deteriorado por completo los canales de diálogo.

Instalaciones en mal estado

La denuncia de los jugadores del primer equipo ha terminado por precipitar el conflicto. En ese documento, la plantilla advertía del deterioro progresivo del López Púa y de la existencia de problemas que afectan tanto al terreno de juego como a otras dependencias de la instalación.

Entre las incidencias señaladas por el club se encuentran el mal estado del césped natural, la falta de mantenimiento en elementos básicos del campo, redes y vallado deteriorados, así como deficiencias en los vestuarios, donde incluso se ha producido la caída de parte del falso techo.

La entidad recuerda además que en 2024 se ejecutó una actuación de mejora en vestuarios y accesos que, según sostienen, ya presentaba problemas poco después de su finalización.

Riesgo para la competición

La situación ha llegado también al ámbito federativo. Según explica el club, el Comité de Competición de la Real Federación Andaluza de Fútbol ha autorizado únicamente una jornada más utilizando de forma provisional los vestuarios del pabellón de La Marina, lo que impediría disputar partidos oficiales en el López Púa a partir de la próxima semana.

De prolongarse esta circunstancia, la directiva advierte de que podría verse obligada a retirar a sus equipos de las competiciones de fútbol once, al no existir en Tarifa otras instalaciones adecuadas para albergar estos encuentros. Una situación que, según destacan, afectaría especialmente a los numerosos jugadores de categorías base y a sus familias.

Petición directa al alcalde

Ante este escenario, la U.D. Tarifa ha decidido dar un paso más y trasladar directamente al alcalde una petición formal: el cese de la concejala de Deportes.

La directiva considera que la actual situación demuestra una incapacidad para reconducir la gestión deportiva municipal y reclama una nueva interlocución que permita recuperar el diálogo y garantizar el funcionamiento normal de las instalaciones públicas.

“El club decano no pide privilegios”, concluye el escrito remitido al Ayuntamiento, “sino el respeto y la dignidad que merecen sus jugadores, aficionados y el conjunto de la comunidad deportiva de Tarifa”.

Silencio de la concejala

La edil de Deportes, Celia Rico no ha contestado a los requerimientos realizados por este diario para obtener su valoración del asunto.