Aunque las máquinas ya trabajan sobre el terreno y el tráfico continúa regulado con paso alterno, semáforos provisionales y limitaciones de velocidad, desde el Ayuntamiento se insiste en que la N-340 arrastra problemas estructurales que requieren una planificación integral.

El alcalde de Tarifa, José Antonio Santos Perea, ha reclamado formalmente al Ministerio de Fomento que defina “un calendario claro y cerrado” para el arreglo integral de la N-340, la única vía que conecta al municipio con el arco de la Bahía y el resto del Campo de Gibraltar. La petición, realizada mediante carta oficial al Gobierno de la Nación, a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma), sitúa el foco en la necesidad de consolidar definitivamente una carretera que considera estratégica para la vida social, sanitaria y económica de la ciudad.
La reclamación del regidor coincide con el inicio, en la mañana de hoy, de las obras para reparar el socavón abierto en el kilómetro 92, en el tramo que une Tarifa con Algeciras. Aunque el comienzo de los trabajos supone un alivio tras días de retenciones y preocupación vecinal, el alcalde insiste en que la solución no puede limitarse a una actuación puntual.
Santos ha puesto el acento en que la N-340 es “la vía que une Tarifa con la comarca, un destino laboral de centenares de tarifeñas y tarifeños”, que cada jornada se desplazan principalmente a Algeciras y otros municipios del entorno. Un corte prolongado o nuevos desprendimientos, advierte, dejarían prácticamente incomunicada a la población con el arco de la Bahía.
El primer edil también ha querido subrayar el aspecto sanitario y de emergencia. Miles de ciudadanos dependen del Hospital Universitario Punta Europa para recibir atención especializada. Una eventual interrupción de la carretera por nuevos y peligrosos movimientos de terreno supondría un grave problema para pacientes, familiares y servicios de urgencias.
A la preocupación laboral y sanitaria se suma la económica. La cercanía del Carnaval y la Semana Santa, además del inminente inicio de la temporada turística, coloca a Tarifa en un momento clave. La falta de una infraestructura vial segura y consolidada puede generar importantes perjuicios al sector empresarial en un destino turístico de referencia, afectando a la hostelería, el comercio y los servicios.
Aunque las máquinas ya trabajan sobre el terreno y el tráfico continúa regulado con paso alterno, semáforos provisionales y limitaciones de velocidad, desde el Ayuntamiento se insiste en que la N-340 arrastra problemas estructurales que requieren una planificación integral.
Por ello, el alcalde ha solicitado al Gobierno central que concrete un calendario de actuaciones que contemple el arreglo completo y la consolidación definitiva de la vía, garantizando la seguridad, la comunicación y la estabilidad económica de Tarifa y su conexión con el arco de la Bahía.