
Hoy no se cierra solo una puerta, sino un capítulo fundamental en la historia de nuestro comercio local. Tras treinta años de dedicación incansable, nuestra querida ferretería, droguería y perfumería hermanos Serrano en la Huerta del Rey baja la persiana por última vez.
Es la tienda de mi amiga Ana Mari Serrano, la “Hormiguita” y hasta el 30 de diciembre tiene todos los productos a liquidación. Este no es un adiós triste, sino un gracias inmenso, dedicado a quien ha estado detrás del mostrador durante tres décadas.
Durante todos estos años, este establecimiento no fue un simple lugar de paso; fue un auténtico bálsamo para la vida cotidiana. Es el rincón donde encontrabas ese tornillo imposible, el detergente de oferta, el bote de pintura que te faltaba, o ese perfume que te hacía sentir especial.

Pero más allá de cada producto, lo que llevaremos siempre con nosotros es el recuerdo de la calidez en el trato. La simpatía de Anita, toda una jabata como mujer emprendedora empresaria y joven.
Siempre hemos tenido la certeza de que, al cruzar el umbral, serías recibido con una atención exquisita y sobre todo, con esa sonrisa genuina y contagiosa que hacía que cualquier tarea o problema pareciera más sencillo de resolver.
Sin querer, la Huerta del Rey va a perder simpatía, cordura, profesionalidad y cercanía. Han sido 30 años de complicidad, de consejos precisos y de un servicio que trasciende de la mera transacción comercial para convertirse en una amiga de confianza. Ahora, en este merecido descanso, te deseamos todo el sosiego y la alegría más grande para ti y tu familia.
Gracias por los tornillos, por utensilios del día a día, por los consejos y sobre todo, por cada sonrisa. Tu legado en nuestra ciudad seguro que perdurará mucho más allá del último cierre de caja. Gracias de corazón por tantos años de amabilidad y profesionalidad.
Te quiere y valora, tu amigo Fran Terán.
