La asociación ecologista apunta a “los planes urbanísticos especulativos” señalando directamente al proyecto de Gran Parcela SL., como un déficit de sostenibilidad. Señala cinco grandes déficits ambientales: falta de planificación hídrica, contaminación atmosférica, ausencia de ecología urbana, proliferación desordenada de cultivos intensivos y especulación urbanística.

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la asociación AGADÉN Ecologistas en Acción ha emitido un duro diagnóstico sobre la situación ecológica del Campo de Gibraltar. A través de un comunicado, la organización ha señalado que la comarca no aprueba el “examen ambiental” de este año, acumulando graves deficiencias en sostenibilidad y gestión de los recursos naturales.
El balance presentado por AGADÉN apunta directamente a lo que consideran cinco grandes “asignaturas pendientes” en la región, todas ellas relacionadas con la falta de políticas efectivas y una creciente presión del modelo de desarrollo económico vigente. Uno de los proyectos más señalados ha sido el de la empresa Gran Parcela SL., vinculado al auge de la especulación urbanística en Tarifa.
1. Ciclo del agua: una gestión sin rumbo
La asociación denuncia la ausencia de una planificación hídrica coherente que regule el consumo frente a la disponibilidad real de agua. Vertidos de aguas fecales siguen afectando a municipios como Tarifa, La Línea o Algeciras, afectando incluso a zonas marítimas. A esta situación se suma la puesta en marcha de proyectos que demandan gran cantidad de agua, como el hidrógeno verde o los parques fotovoltaicos, sin que existan garantías claras de sostenibilidad.
2. Contaminación atmosférica: la bahía sigue ahogada
El Campo de Gibraltar, señalan desde AGADEN, continúa siendo una de las zonas más contaminadas de Europa. El foco industrial de la bahía, unido al intenso tráfico marítimo del Estrecho y el parque automovilístico, genera altos niveles de emisiones contaminantes. Las autoridades, denuncian, siguen sin aplicar medidas de control eficaces, mientras las emisiones de buques y cargueros aumentan sin límites ni mecanismos de supervisión.
3. Ecología urbana ausente: ciudades más grises
La organización también destaca el rezago de los municipios en materia de urbanismo sostenible. Faltan zonas verdes, árboles, espacios peatonales y políticas de renaturalización. La falta de inversión pública, unida a prácticas como las podas agresivas, está haciendo que las ciudades del Campo de Gibraltar sean cada vez menos habitables, especialmente ante el avance del cambio climático.
4. Desorden en energías renovables y monocultivo
La expansión sin control de megaplantas solares y cultivos intensivos, especialmente de aguacate, preocupa a los ecologistas. En localidades del interior como Jimena, Castellar o San Martín del Tesorillo, este fenómeno está reemplazando los usos tradicionales del suelo. Ríos como el Guadiaro y el Hozgarganta muestran ya impactos visibles, con caudales reducidos debido a extracciones ilegales de agua.
5. Especulación urbanística: el caso de Tarifa
Uno de los puntos más críticos del informe es la especulación urbanística, con Tarifa como epicentro. AGADEN denuncia la entrada de grandes fondos de inversión interesados en desarrollos inmobiliarios de alto impacto, como el proyecto “Gran Parcela”. Esta situación ha generado una respuesta social bajo el lema “Tarifa No Se Vende”, que busca frenar el avance de un modelo que, según los ecologistas, expulsa a la población local y repite los errores cometidos en otras zonas del litoral andaluz, como la Costa del Sol.
Un suspenso en plena época de exámenes
En un símil con la época de Selectividad, AGADEN lamenta que el Campo de Gibraltar no supere este año el examen ambiental. Reclaman un cambio de rumbo urgente, con políticas responsables, participación ciudadana real y un firme compromiso con la defensa del territorio y los recursos naturales.
“El planeta nos exige mayor compromiso y nuestra comarca sigue sin estar a la altura”, concluye el comunicado.