Vuelven a dañar el patrimonio histórico de la Isla con un grafiti

En esta ocasión los autores de este atentado contra el patrimonio han utilizado el ‘Muro Cortina’ o ‘Murallón’ de la cara noreste del perimetral del recinto de la Isla de Tarifa. En el 2017 se realizaron grafitis en el entorno de la batería y garita del Revellín.

El grafiti realizado impunemente en el Muro Cortina del exterior de la Isla/TAD

La Isla de Tarifa, uno de los espacios singulares del municipio con un rico presente natural y arqueológico, además de un rico pasado histórico, ha vuelto a ser víctima de los incívicos y vándalos pues algún inconsciente ha conseguido con toda realizar con total impunidad un grafiti de considerables dimensiones en el lienzo del muro contrafuerte de la cara noroeste del enclave tarifeño.

La superficie afectada de este ‘Muro Cortina’ que data del siglo XIX y fue determinante en la Guerra de Independencia, supone unos 6 metros cuadrados de superficie y se encuentra de cara a la vía de acceso a la Isla. El autor del atentado contra el patrimonio histórico ha dejado su impronta de vivos colores rojos y rosados en lo que parece ser su firma.

No es la primera vez que la Isla y su importante patrimonio es dañado por este tipo de arte callejero que se convierte en gamberrismo cuando se realiza utilizando el patrimonio histórico como lienzo. Ya en el año 2017, la Asociación Tarifa 1812 denunció otros grafitis, realizados en aquella ocasión en las proximidades de la Batería y garita del Revellín (que también fue objeto de importantes destrozos) de poniente.

Tras que el Ejército desalojase el enclave en el año 2001 y a pesar de que en el año 2017 la Junta de Andalucía declarase numerosos elementos de la Isla como Bien de Interés General (BIC) el recinto de trascendental importancia tanto medioambiental como histórica, todo el lugar adolece de unas efectivas medidas de seguridad que protejan todo su entorno, limitándose dichas medidas a ordenar de manera restringida y mediante permisos especiales el acceso al recinto. Sin embargo, como es evidente, ello no es óbice para que los desaprensivos accedan al mismo y lo que es peor, dañen parte de su valioso patrimonio.

Este diario, y a falta de que ningún particular, ni entidad o asociación haya denunciado este hecho, conoce que la Guardia Civil tiene en su poder un banco de imágenes de otras pintadas similares y que podrían ser achacadas a la persona o personas a las que sorprendan o le otorguen la autoría de esta última gamberrada.