Video Anabel Trujillo Petisme.
La noche cayó serena sobre el Martes Santo tarifeño y, con ella, regresó a las calles una de las estampas más esperadas de la Semana Santa. Desde el dintel de San Mateo Apóstol, entre aplausos contenidos y miradas emocionadas, volvió a abrirse paso la Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora de los Dolores, que este Martes Santo pudo, por fin, reencontrarse con su ciudad tras dos años en los que la lluvia impidió su estación de penitencia.
El cielo, despejado y templado, acompañó el caminar de los dos pasos por el casco histórico, como si la primavera hubiese querido compensar el desconsuelo acumulado en 2024 y 2025. Los hermanos, que cada año preparan con esmero esta jornada, encontraron anoche la recompensa en una acogida cálida y constante a lo largo de todo el recorrido.
En primer término, el Santísimo Cristo de la Salud volvió a erigirse en una poderosa estampa visual. Su silueta, recortada contra la penumbra de la noche tarifeña, dejó ver la fuerza expresiva de una talla policromada fechada en 1682, atribuida a Ignacio López. El crucificado, con su dramatismo contenido y su elegancia barroca, parece dialogar con siglos de historia cada vez que pisa la calle.
Tras Él, la que para muchos es la Dolorosa “más guapa” de la Semana Santa tarifeña. Nuestra Señora de los Dolores avanzó con esa mezcla de serenidad y hondura que tanto la caracteriza. En la madrugada del pasado Viernes de Dolores, la imagen fue vestida por su vestidor junto a un grupo de camaristas que se estrenaban en esta responsabilidad, cuidando hasta el último detalle de su ajuar.
Lucía para la ocasión una saya confeccionada por Sebastián Rondón Guerrero, bordada con piezas antiguas sobre tejido en blanco roto. Ceñía su cintura un fajín de registros con distintos tejidos y galones, donado por Ignacio Blanco Peralta. Enmarcando su rostro, un delicado pico bordado sobre seda color crema, procedente de un anticuario valenciano y originalmente destinado a la indumentaria regional.
Completaba el conjunto la corona donada en 2010 por Iker Moreno, María de la Luz Moreno y Antonio Moreno, así como un puñal de orfebrería en metal plateado con corazón central. Sobre sus hombros, el histórico manto de terciopelo negro bordado en oro, adquirido en Málaga en 1962 por Diego Piñero Triviño y estrenado ese mismo año, volvió a desplegarse con solemnidad por las calles.
Entre las joyas que enriquecen su presencia, destacaban el nombre en su cintura, regalo de los hijos de la cuadrilla de costaleros en 2004, y un rosario de azabache y metal dorado donado por David Robles Collado, pregonero de la Semana Santa de Tarifa en 2019.
La imagen mariana, dolorosa de candelero datada en 1907 y de clara filiación a la escuela valenciana, fue donación en su día de doña Dolores Terán Sotomayor. Anoche, bajo la luz tenue de los cirios, volvió a mostrar esa belleza serena que tanto cala en el sentir popular.
Fue una noche apacible, de paso lento y miradas largas, en la que el silencio respetuoso se alternaba con el susurro de las marchas procesionales y el murmullo emocionado de quienes aguardaban su paso en las esquinas.
Hoy, Miércoles Santo, el calendario cofrade se verá alterado: el Consuelo y Las Lágrimas no procesionarán por las calles, aunque mantendrán sus cultos y el tradicional sermón de La Cita en el interior del templo de San Francisco, donde la devoción encontrará, una vez más, refugio bajo techo.
Miércoles Santo
Venerable Cofradía del Santo Cristo del Consuelo y Ntra. Sra. de las Lágrimas y San Juan Evangelista
Parroquia: Parroquia de San Francisco de Asís
Fundación: 1722
No realizará estación de penitencia por restauración del conjunto escultórico. No obstante la hermandad anuncia la celebración de cultos el próximo Miércoles Santo en la iglesia de San Francisco de Así, a partir de las 19.30 horas con la celebración de un Vía Crucis del Cristo por el interior del Templo, la oración ante la Cruz y la celebración del Sermón de la Cita a cargo del cura, Antonio Jesús Garrido Rodríguez.