
La plataforma ciudadana Tarifa No Se Vende ha destacado diversos avances en instalaciones y espacios públicos del municipio acaecidos en las últimas semanas, actuaciones que —según subrayan— se han producido en un contexto de creciente presión vecinal y tras las movilizaciones impulsadas en los últimos meses.
Entre las mejoras señaladas se encuentra la apertura parcial de la Piscina Municipal, que vuelve a estar disponible para personas con necesidades especiales; la renovación de una pista deportiva, imprescindible para que niños y jóvenes puedan entrenar en condiciones adecuadas; y el cierre y limpieza de la parcela en desuso ubicada junto al paseo marítimo, frente a los antiguos bloques militares, un punto que venía acumulando residuos y generando preocupación por la presencia de fauna no deseada.
La plataforma también apunta a trabajos en marcha en el entorno del polígono deportivo, como la intervención en la cubierta del pabellón y otras tareas de mantenimiento pendientes “tras años de deterioro”. Para Tarifa No Se Vende, se trata de actuaciones necesarias que la ciudadanía llevaba tiempo reclamando.
Estas observaciones llegan cuando se cumplen dos meses de la movilización del 26 de septiembre, una jornada que —según recuerdan— evidenció “la conciencia colectiva y la capacidad de organización” de la población tarifeña. La plataforma sostiene que la vigilancia, la participación y la exigencia pública “tienen efectos reales sobre el entorno”.
Nacida para defender el litoral y velar por un modelo de convivencia sostenible, la plataforma insiste en que su labor continúa siendo la de supervisar los proyectos que afectan a la franja costera, exigir transparencia municipal y promover procesos participativos reales.
“Seguiremos atentos a los acondicionamientos anunciados y a cualquier iniciativa que pueda alterar un espacio que pertenece a todos”, afirman, recordando que su compromiso permanece “intacto”: cuidar Tarifa, proteger su entorno y fomentar decisiones públicas responsables y sensatas.