Tarifa celebró la festividad de su Patrona con la renovación solemne del voto y un Real repleto

Tarifa vivió ayer, lunes 8 de septiembre, una de las jornadas más intensas y simbólicas de su Feria 2025. Coincidiendo con el 275 aniversario del Patronazgo de María Santísima de la Luz, alcaldesa perpetua y Patrona de la ciudad, el alcalde José Antonio Santos Perea encabezó, junto al resto de la Corporación Municipal, la solemne renovación del voto al mediodía en la iglesia de San Mateo.

La Eucaristía, presidida por el Obispo de Cádiz y Ceuta, monseñor Rafael Zornoza Boy, reunió a ediles, damas juveniles de la corte y numerosos fieles que abarrotaron el templo para vivir una de las celebraciones más esperadas del calendario local.

El alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, renovó solemnemente el voto de la ciudad a la Virgen de la Luz en el 275 aniversario de su Patronazgo. Ante la imagen de la Patrona en San Mateo, destacó que Tarifa “se detiene ante su historia para rendir homenaje a una tradición viva de más de dos siglos y medio”. En nombre de toda la corporación y del pueblo, pidió a la Virgen “seguir siendo amparo de nuestras gentes, escudo frente al peligro y estrella luminosa en el horizonte de esta ciudad”. En su plegaria incluyó a niños, jóvenes, mayores y trabajadores de todos los sectores, y reclamó a los dirigentes políticos que sus decisiones estén “marcadas por la caridad, la verdad y el bien común”. Finalmente, proclamó la fidelidad, amor y consagración de Tarifa a su Patrona, cerrando con vítores: “¡Viva la Virgen de la Luz! ¡Viva la Patrona de Tarifa! ¡Viva la Madre de Dios!”.

El acto litúrgico contó también con la participación musical de la Coral de Tarifa, dirigida por Pepe Muñoz, que acompañó la renovación con solemnidad y emoción.

Ya en el Real, el ambiente festivo alcanzó su máximo esplendor en el Día del Caballo. Numerosas monturas se pasearon por el albero, imprimiendo el sello más tradicional a una feria que registró un lleno absoluto en las casetas desde las primeras horas del día y hasta bien entrada la noche. El único matiz menos positivo lo puso el volumen excesivo de la música en algunos puntos, que dificultó la conversación entre amigos y familiares y que era sentido en todo el municipio.

El lunes 8 de septiembre, día de todas las Luces, Auroras, Mariluces y Victorias, dejó así una huella imborrable en esta edición de la Feria, en la que Tarifa volvió a renovar su fidelidad a la Virgen de la Luz, consolidando un legado de fe y tradición que atraviesa generaciones.