La concentración convocada por la FAMP reunió en la plaza de Santa María a vecinos que expresaron su apoyo a la sociedad ceutí y a los servicios públicos durante la crisis migratoria. Referencias de solidaridad hacia la sociedad ceutí, pero nula referencia a la muerte de 145 migrantes que se ha cobrado esta crisis humanitaria y migratoria.
Manifestantes tarifeños concentrados en la Plaza de Santa María en apoyo a la ciudad de Ceuta ante las consecuencias que padecen como consecuencia de la crisis humanitaria y migratoria/Ayto.Tarifa.
La sociedad tarifeña respondió ayer al llamamiento de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) y salió a la plaza de Santa María para mostrar su solidaridad con Ceuta, una ciudad que atraviesa una de las mayores crisis migratorias y humanitarias de su historia reciente.
La concentración, celebrada a las ocho de la tarde, transcurrió en Tarifa por cauces pacíficos y alejados de la confrontación política que ha acompañado a algunas de las movilizaciones desarrolladas en otros puntos del país. Banderas españolas y ceutíes acompañaron un acto en el que se sucedieron los vítores y cánticos de apoyo a la ciudad autónoma y a sus vecinos.
El trasfondo de la convocatoria es una crisis de dimensiones extraordinarias. Entre el 30 y el 31 de julio se produjo la entrada irregular de unas 72.000 personas desde Marruecos, según las cifras ofrecidas por el Ministerio del Interior. La emergencia ha tenido además un elevado coste humano. Mientras los balances oficiales han ido situando la cifra de fallecidos en niveles diferentes, la organización Caminando Fronteras elevó a 145 las personas muertas hasta el 11 de agosto, contabilizando tanto los fallecimientos registrados en territorio español como los producidos en Marruecos.
En este contexto, Tarifa optó ayer por poner el foco en la solidaridad con la población ceutí y en el reconocimiento a quienes están afrontando sobre el terreno las consecuencias de la crisis.
El alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, fue el encargado de izar la bandera de Ceuta antes de proceder a la lectura de un manifiesto. En su intervención trasladó el respaldo de Tarifa a los vecinos de la ciudad autónoma y destacó especialmente el trabajo desarrollado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y por los profesionales sanitarios que están atendiendo la emergencia.
Uno de los momentos más emotivos de la concentración fue la interpretación del himno de Ceuta, escuchado con respeto y sensibilidad por los asistentes. El acto concluyó con el himno de España y un prolongado aplauso.
La concentración tarifeña presentó así un perfil diferente al de otras convocatorias en las que el malestar generado por la crisis migratoria se ha mezclado con mensajes de marcado contenido político. En Tarifa, las consignas estuvieron dirigidas fundamentalmente a expresar apoyo a Ceuta y a sus ciudadanos, sin que la cita derivara en enfrentamientos ni en una confrontación partidista.
Ausencia de referencias a las víctimas migrantes
El carácter solidario del acto no impidió, sin embargo, que quedara una ausencia significativa en el manifiesto municipal: no hubo una referencia expresa a 145 personas migrantes fallecidas durante la entrada masiva ni al drama humanitario asociado a la crisis ni a las que aún se encuentran en situación de desamparo en suelo ceutí
De esta manera, la concentración de Tarifa dejó una doble lectura. Por un lado, la localidad quiso hacer visible su cercanía con una ciudad vecina separada apenas por unos kilómetros de Estrecho y respaldar a una sociedad sometida a una enorme presión. Por otro, el acto evitó incorporar al discurso oficial una parte esencial de la dimensión humanitaria de la crisis: las personas que perdieron la vida tratando de alcanzar territorio español.
En cualquier caso, frente a la creciente polarización que ha rodeado el debate migratorio, Tarifa optó ayer por un mensaje de solidaridad y convivencia. Una concentración que quiso trasladar que el respaldo a Ceuta y la defensa de sus ciudadanos no tienen por qué traducirse en rechazo hacia las personas migrantes ni en una escalada de la confrontación política.
El aplauso final, tras el himno nacional, puso el cierre a una convocatoria en la que la sociedad tarifeña quiso, ante todo, hacer llegar al otro lado del Estrecho un mensaje sencillo: Ceuta no está sola.
