La Junta ha apuntado a que el expediente se encuentra ahora en fase de resolución de alegaciones, tras lo cual los informes pasarán al Ayuntamiento de Tarifa, encargado de solicitar la autorización ambiental unificada.

Imagen de esta mañana del Paseo Marítimo, que por fortuna no ha amanecido sumido en un fangal de aguas negras en esta ocasión/TAD
La arena de la playa de Los Lances volvió a registrar en la madrugada de hoy un nuevo episodio de vertido de aguas negras, consecuencia directa de la incapacidad de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) para trasladar a la depuradora el caudal generado tras las intensas lluvias.
Según han informado a este periódico fuentes autorizadas de la empresa concesionaria Aqualia, el exceso de agua obligó a activar un “alivio controlado” a través del conocido tubo-arco, lo que derivó en que la mezcla de aguas pluviales y fecales acabase en la arena de la playa. A diferencia de episodios anteriores, tanto el Paseo Marítimo como las urbanizaciones colindantes no se han visto afectados en esta ocasión.
El emisario submarino, solución pendiente
El emisario submarino vuelve a aparecer como la opción más inmediata para evitar este tipo de vertidos, que, aunque cuentan con autorización expresa de la Junta de Andalucía, suponen un daño medioambiental evidente.
En este sentido, desde la subdelegación de la Junta se apuntado a que el expediente se encuentra ahora en fase de resolución de alegaciones, tras lo cual los informes pasarán al Ayuntamiento de Tarifa, encargado de solicitar la autorización ambiental unificada.
Alternativas ecológicas
Cabe destacar que el partido Los Verdes Europa-Tarifa ha planteado como alternativa un sistema de fitodepuración, un método natural de depuración de aguas residuales domésticas, agrícolas o industriales a través de humedales artificiales. Se trata de una opción sostenible, de bajo coste y escaso consumo energético, que permitiría integrarse en el entorno natural con elevados resultados de depuración.
Mientras tanto, las autoridades insisten en que la ejecución del nuevo emisario submarino —que pretende descargar al mar, tras el tratamiento depurativo, a más de kilómetro y medio de la costa— será la solución definitiva para poner fin a los vertidos que puntualmente afloran a la playa de Los Lances cuando la red de saneamiento colapsa por lluvias copiosas.