Convocada para el próximo domingo día 1 de febrero una gran marcha por la recuperación de la laguna que fue en su día el mayor humedal no sólo de Andalucía, sino de todo el pais.

Las principales organizaciones ecologistas de ámbito regional y estatal han reactivado su reivindicación para que las administraciones públicas recuperen la Laguna de la Janda, actualmente ocupada por usos agrícolas. La convocatoria más inmediata será la I Marcha por la Recuperación de las Laguna de La Janda, que se celebrará el próximo domingo 1 de febrero, coincidiendo con el Día Mundial de los Humedales, y que recorrerá cerca de 30 kilómetros de terrenos considerados de dominio público.
La iniciativa fue presentada en una rueda de prensa celebrada en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla por representantes de Ríos con Vida, Agaden, la Asociación Amigos de la Laguna de La Janda, Ecologistas en Acción, Fundación Savia, Greenpeace, la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua y SEO/BirdLife. Las entidades anunciaron un calendario de acciones administrativas, divulgativas y jurídicas con el objetivo de que el Gobierno de España y la Junta de Andalucía ejecuten el desalojo de los agricultores que, según defienden, explotan estos terrenos sin autorización vigente.
La marcha del 1 de febrero se desarrollará en dos recorridos. El primero, de 16 kilómetros, partirá del Poblado de Varelo, en el término municipal de Vejer de la Frontera, y llegará hasta la laguna de Espartinas, uno de los humedales asociados al sistema de La Janda, cruzando el puente de San Fernando. El segundo itinerario, de 12 kilómetros, alcanzará el mismo destino desde el puente de la Charca. La organización ha fijado el punto de encuentro a las 10.00 horas en el Poblado de Varelo, con acceso desde el kilómetro 44,1 de la N-340.
De forma paralela a la movilización ciudadana, las asociaciones han anunciado el envío de nuevos escritos al Ministerio de Hacienda y a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, ante lo que califican como una prolongada falta de respuesta administrativa. En estos documentos se adjuntan resoluciones y estudios jurídicos que, según los colectivos, acreditan el carácter público de los terrenos y la obligación legal de las administraciones de recuperarlos.
Asimismo, la plataforma solicitará una reunión con el futuro titular de Medio Ambiente del nuevo Gobierno andaluz para trasladarle directamente sus demandas. No obstante, los portavoces se mostraron escépticos ante un posible cambio de postura política, al considerar que hasta ahora ningún Ejecutivo ha asumido la responsabilidad de resolver el conflicto.
Durante la comparecencia, los ecologistas denunciaron que tanto el Estado como la Junta han permitido la ocupación privada de un espacio protegido y, además, han impulsado obras hidráulicas que han agravado la alteración de los humedales de la cuenca del Barbate. A su juicio, la legislación vigente obliga a las administraciones a proteger el dominio público hidráulico y a acometer la restauración ambiental de La Janda.
Hasta la fecha, la única institución que ha respondido formalmente a los requerimientos ha sido el Defensor del Pueblo, que, aunque carece de capacidad ejecutiva, puede emitir recomendaciones. Las organizaciones consideran que estos pasos son necesarios para, en última instancia, acudir a los tribunales por inacción administrativa, una vía que, aunque más lenta, aseguran estar dispuestas a recorrer.
La Laguna de la Janda, que fue desecada a mediados del siglo XX, llegó a ser el mayor humedal interior de España y un enclave clave para las rutas migratorias de aves. Diversos estudios jurídicos y ambientales han señalado que, pese a su transformación agrícola, mantiene su condición de dominio público y carece de concesiones en vigor. Actualmente, conserva inundaciones estacionales que permiten la presencia de especies de alto valor ecológico, como la grulla común, cigüeñas, rapaces y numerosas aves acuáticas, lo que la ha convertido también en un referente para el turismo ornitológico.
El espacio suma más de 9.000 hectáreas cuyos deslindes han sido confirmados por sentencias firmes del Tribunal Supremo. Las concesiones otorgadas en el pasado para su desecación no lograron su objetivo y fueron revertidas al Estado mediante un decreto de 1964, que ya establecía la recuperación de los terrenos públicos. Más de medio siglo después, los colectivos ecologistas insisten en que ha llegado el momento de cumplir la ley y devolver a La Janda su función natural.