A pesar de estas ambiciosas metas, el diseño del recorrido -de unos 23 kilómetros- excluye totalmente a la localidad tarifeña, que cuenta con una franja costera de más de 25 kilómetros, utilizada cada verano por cientos de miles de ciudadanos de toda la comarca.

La Junta de Andalucía ha anunciado la licitación, por un importe de 749.982 euros, del estudio informativo y el anteproyecto para la implantación de un sistema de Bus Rapid Transit (BRT) en la comarca del Campo de Gibraltar. El proyecto, impulsado por la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, contempla la conexión de Algeciras con La Línea de la Concepción, atravesando municipios como Los Barrios y San Roque. Sin embargo, vuelve a dejar fuera a Tarifa, una vez más ignorada en las grandes inversiones de movilidad pese a su relevancia geográfica, turística y social.
La consejera Rocío Díaz ha presentado la iniciativa como parte del Plan de Transporte Metropolitano del Campo de Gibraltar, aprobado a finales de 2023, con el objetivo de aumentar un 60% el uso del transporte público y reducir un 15% las emisiones de CO2. A pesar de estas ambiciosas metas, el diseño del recorrido -de unos 23 kilómetros- excluye totalmente a la localidad tarifeña, que cuenta con una franja costera de más de 25 kilómetros, utilizada cada verano por cientos de miles de ciudadanos de toda la comarca.
El proyecto se centra únicamente en el llamado “arco de la Bahía”, ignorando las necesidades de conexión y sostenibilidad de Tarifa, que sufre cada año el colapso de la N-340 sin que se contemple una solución estructural. Esta exclusión sucede a pesar de que el municipio está gobernado por el mismo partido político que encabeza la Junta, sin que desde el equipo de gobierno local se haya exigido la inclusión de Tarifa en el plan, ni se haya alzado la voz para reclamar su inclusión en el proyecto.
Mientras la Junta y los alcaldes del arco de la Bahía celebran la iniciativa como un gran paso hacia la mejora de la movilidad y la sostenibilidad, Tarifa queda de nuevo relegada, aislada de una infraestructura que se presenta como comarcal, pero que discrimina de facto a uno de sus principales destinos costeros y turísticos.
El contrato prevé además el análisis de tecnologías limpias, como sistemas eléctricos a baterías, catenaria, hidrógeno o biocombustibles, y contempla la participación público-privada. No obstante, todas estas innovaciones se aplicarán exclusivamente en un corredor que ignora las demandas históricas del municipio tarifeño, convertido en un espectador más de un desarrollo territorial que vuelve a darle la espalda.
La ausencia de Tarifa en el trazado no solo limita las opciones de transporte de sus vecinos, sino que refleja un modelo de planificación territorial desequilibrado que perpetúa la marginación de una localidad clave en la comarca del Campo de Gibraltar.
