La Hermandad del Huerto vivió un traslado histórico en el centenario de la bendición de su primera imagen

La Hermandad del Huerto y Nuestra Señora del Rosario vivió en la jornada de ayer un traslado histórico al coincidir con los 100 años de la bendición en la Capilla de la Inmaculada Concepción de la primera imagen de Nuestro Padre Jesús en la Oración del Huerto. Bendecida en este mismo templo en 1926, Tarifa abrazó por primera vez hace un siglo la imagen del Cristo orante y la advocación que con el paso de las décadas se convertiría en una de las devociones más arraigadas de la Semana Santa local.

Para conmemorar esta efeméride, la corporación celebró a las 17.00 horas una solemne eucaristía en la Capilla de la Inmaculada, acto central de la jornada. La hermandad estuvo arropada por un numeroso público, que llenó el templo durante la celebración litúrgica y que posteriormente acompañó el recorrido del traslado extraordinario por las calles de la ciudad.

Tras la misa tuvo lugar el traslado extraordinario de los Sagrados Titulares hasta la Parroquia Mayor de San Mateo Apóstol, sede canónica de la hermandad, en un recorrido cargado de simbolismo y seguido por numerosos fieles y devotos a lo largo del itinerario hasta su llegada al templo.

El cortejo contó con la presencia de representantes de hermandades y cofradías de la ciudad, miembros de la junta de gobierno de la corporación y una representación institucional encabezada por el alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, junto al concejal de Cultura, Nacho Trujillo.

Para esta ocasión tan señalada, Nuestro Padre Jesús en la Oración del Huerto lució la túnica bordada de Nuestro Padre Jesús Nazareno, un gesto con el que se quiso recordar los orígenes de la hermandad y la decisión de la Real Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad de impulsar la Semana Santa tarifeña con la incorporación del antiguo titular del Huerto. El Señor portaba además el cíngulo de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado (Medinaceli), en alusión al tiempo en que esta imagen perteneció a aquella corporación y procesionó en la noche del Domingo de Ramos.

Por su parte, Nuestra Madre de Dios y del Rosario procesionó sobre las andas de Nuestra Señora de la Luz Coronada, cuya hermandad fue madrina en la bendición de la imagen. La Virgen lucía los colores propios de la advocación del Rosario, con el manto de María Santísima de la Salud, de Sanlúcar de Barrameda, además de su tradicional saya de salida.

Desde la hermandad se quiso agradecer públicamente la colaboración de las distintas corporaciones que han contribuido con la cesión de enseres y piezas para realzar una jornada que quedará en la memoria colectiva de la cofradía.

Este traslado extraordinario se enmarca en el calendario de actos conmemorativos que la corporación está desarrollando durante este año con motivo del centenario de la advocación y primera salida procesional del Señor, el 75 aniversario fundacional de la hermandad y el 25 aniversario de la bendición de Nuestra Madre de Dios y del Rosario.