La exposición “Ritmos y derivas” puede visitarse hasta el próximo domingo, en horario de 11:00 a 14:00 y de 19:00 a 22:00 horas. Una oportunidad única para dejarse atrapar por los ritmos visuales de una obra que vive y se transforma con la mirada.

El autor de la exposición junto al artista tarifeños Guillermo Pérez Villalta durante la inauguración de la muestra/@juanvicentegramage
Hace tiempo que descubrí a JV Gramage, en escapadas y ausencias a la espiral de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Algeciras, en la austera y siempre gratificante visita a la galería de Magda Belloti. De aquella geometría imposible que me recodaba a un M.C. Escher envuelto en arcoíris, la exposición “Ritmos y derivas” que acoge la Cárcel Real de Tarifa transformándola un espacio de percepción cambiante me revela a un autor celoso y preocupado por el color, tanto como por el dinamismo.
La nueva exposición del artista Juan Vicente Gramage reúne en el espacio expositivo tarifeño, 45 relieves geométricos que exploran la ilusión del movimiento a través del juego entre luz, forma y color, invitando al espectador a un diálogo visual en constante transformación.
La serie que expone Gramage en Tarifa son colores en movimiento, como escamas del propio lienzo, atrapando las luces y las sombras y combinándolas en un baile de ritmos de mariposas, donde la observación se convierte en un ejercicio dinámico. La propuesta se enmarca en la línea del arte cinético, pero con una sensibilidad propia que va más allá del efecto óptico.

Gramage no se queda en la mera formulación de los efectos de la luz. En sus últimas exposiciones -y especialmente en esta- los efectos visuales adquieren un protagonismo esencial. La luz -o mejor dicho, la aformalidad de la misma- y el color desempeñan un papel clave en la construcción de estas piezas, donde la tridimensionalidad cobra vida gracias a la interacción del espectador.
“Me ocupo de la luz, como lo hace la escultura o la arquitectura. La capto, oriento, reflejo y me sirvo del relieve, para que este cree una estructura cromática o acromática, en la cual la luz es la principal protagonista, la dueña de la obra. La interacción del espectador frente a la obra produce un diálogo visual y el carácter cambiante de la obra hace que la obra exista”, señala el propio artista.
Gramage parte de una estética vinculada a las posiciones ópticas, construyendo imágenes repetitivas que inciden directamente en los mecanismos de la percepción. El resultado es un ejercicio plástico cargado de posibilidades visuales que multiplica las lecturas, creando un mágico efecto de ilusión y movimiento.
Nacido en Onteniente (Valencia) en 1963 y residente en Algeciras desde su infancia, Gramage es un artista autodidacta formado en la Escuela de Arte del Campo de Gibraltar. Desde 1985 ha compartido su obra en galerías como la de Magda Bellotti y ha participado en ferias como ARCO (Madrid) o Artissima (Turín). En 2021 fue galardonado con el Premio Ateneo de Algeciras.
La exposición “Ritmos y derivas” puede visitarse hasta el próximo domingo, en horario de 11:00 a 14:00 y de 19:00 a 22:00 horas. Una oportunidad única para dejarse atrapar por los ritmos visuales de una obra que vive y se transforma con la mirada.