Ha muerto sor Elvira, adiós a medio siglo de catequesis cristiana en Tarifa

Sor Elvira junto al historiador Fran Terán en una de sus últimas visitas y conversaciones con la religiosa/TAD

Hoy nos deja sor Elvira, y con ella se apaga una de las luces más firmes y queridas de Tarifa. Tenía 99 años y pertenecía a la congregación de las Religiosas Misioneras de la Inmaculada Concepción. Longeva, pero siempre joven de espíritu, dedicó casi cinco décadas de su vida a nuestra parroquia, a nuestros colegios y, sobre todo, a las catequesis que han marcado a decenas de generaciones.

Para mí, sin embargo, su marcha es algo más que la despedida de una religiosa o de mi catequista. Se me ha ido una parte indivisible de mi vida. Yo sigo sintiéndome, incluso después de tantos años, “uno de sus niños de la catequesis”. Y hasta hace muy poco tuve la fortuna de seguir visitándola en San José, donde nos profesábamos ese cariño sincero que siempre nos unió. En su pequeña ‘celda’ del hospital de las monjas ella guardaba como oro en paño aquella reproducción infantil del Cristo de Dalí, que me enseñaba una y otra vez cada vez que acudía a verla. Y yo guardo con ternura aquel día en que, pese a sus limitaciones, me pidió que la llevara a votar: me entregó su DNI, aunque se resistió a darme la papeleta (con risas de por medio), y debatimos con pasión sobre la política, yo intentando convencerla de que “el Coletas” representaba más los valores de Cristo que su inquebrantable elección de Rajoy. Esa era sor Elvira: firme, coherente y entrañablemente cabezota.

En ella se me van también los cantos de La Montañeras, los “alabaré” previos a la misa de 12 en San Mateo, las visitas silenciosas pero jubilosas de revoltosos niños y niñas a la capilla de la Inmaculada. Se me marcha mi último sacramento y mis pecados capitales. Se me borran los belenes de corcho blanco y aquellas obras navideñas en las que todos fuimos pastores, romanos, ángeles, estrellas incluso serpientes. Se me enmudece en un efímero instante la conversación constante entre mi ángel y mi demonio.

Nacida en Morón de la Frontera, en una familia numerosa de trece hermanos, sor Elvira ingresó muy joven al noviciado de Elizondo, Navarra, en 1945. Su vocación la llevó por Algeciras, Ceuta, Madrid y finalmente Tarifa, donde llegó en 1978 para quedarse “unos meses” que se convirtieron en toda una vida de entrega. Aquí fue catequista, misionera, consejera, precursora de los belenes vivientes.

Quienes la conocimos sabemos que Sor Elvira fue más que una religiosa: fue abuela, guía y amiga. Su vida estuvo marcada por los votos propios de su condición de religiosa, a los que bien podríamos añadir otro más.

Hoy, Tarifa pierde una de sus huellas más profundas y luminosas. Yo pierdo, además, a la última de mis catequistas y, en cierto modo, a la custodia de mi siempre en permanente conflicto interno, fe. Confío en que sor Elvira haya expiado en esta tierra que sepultará su cuerpo todos sus pecados y que ahora goce, libre y plena, del descanso eterno en la gloria junto a su amado Dios. Descansa en paz, sor Elvira.

Exequias

Su cuerpo será velado en la capilla de la Residencia de Ancianos, sita en la calle Guzmán el Bueno durante todo el día para todos aquellos que quieran ir a despedirse de ella y ofrecerle su pequeño homenaje personal.

El funeral, de Corpore in Sepulto, será mañana, 5 de septiembre, a las 11 de la mañana en la misma capilla y posteriormente se trasladará al cementerio.

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Jesús
Jesús
Visitante
11 meses

Tu familia de Morón y Alcalá no te olvidará nunca, eres y serás por siempre la TITA ELVIRA. Suerte de aquel que te conoció por que en todos aquellos lugares donde viviste, seguro que en todos ellos dejaste una gran huella. Besos y que descanses en paz junto a Dios.

Descansa en paz tita Elvira... 😢😢
Descansa en paz tita Elvira... 😢😢
Visitante
11 meses

Que pena dios mío…. descansa en paz tita Elvira… siempre estarás en mi corazón….ese sobrino..el guapo como me decías.. jeje…has sido y serás siendo un ejemplo de persona…tan buena tan generosa… repartiendo tanto amor….
En tu gran familia…has marcado…lo que tú has repartido… jamás te olvidaremos…Tita Elvira..la monja.. jeje..
No tengo palabras para decirte todo lo bonito que te mereces cariño.
Besitos al cielo…. protégenos como siempre lo has hecho desde la tierra tita.
Te echaré mucho de menos…tú sobrino Daniel…

Ricardo J. R.
Ricardo J. R.
Visitante
11 meses

Catequista comprometida de varias generaciones, de inquebrantable fe, fue madre de muchos niños y niñas con todas las consecuencias.
Un abrazo al cielo.
D. E. P.