
El colapso recurrente de la N-340 a su paso por Tarifa, especialmente en el tramo regulado por semáforo frente al Mirador del Estrecho tras el desprendimiento del firme y la ladera, continúa generando una creciente reacción del tejido empresarial del municipio. A la reciente iniciativa de recogida de firmas impulsada por la Asociación de Comercio de Tarifa (ACOTA), se suma ahora el posicionamiento firme de la Federación de Asociaciones de Empresarios de Tarifa (FAET), que reitera públicamente la urgencia de soluciones ante lo que califican de “inacción administrativa”.
Desde FAET recuerdan que ya antes de Semana Santa advirtieron en distintos medios de los problemas que se producirían en fechas de alta afluencia. “Lamentablemente, la evolución de los hechos ha demostrado que la situación no solo no ha mejorado, sino que se ha agravado”, señalan, apuntando a colas de más de una hora y a colapsos en los accesos no solo a Tarifa, sino también a Bolonia y Zahara, proyectando —afirman— una imagen impropia de un destino turístico internacional.
La federación empresarial pone el foco tanto en la falta de avances visibles en las obras como en la gestión del tráfico. Critican un sistema semafórico que, a su juicio, no se adapta al flujo real de vehículos, agravando aún más las retenciones. Pero, sobre todo, denuncian el “silencio institucional”: la ausencia de información clara, planificación y calendario de ejecución por parte de la Administración responsable.
FAET asegura haber solicitado formalmente una reunión urgente con las administraciones competentes para abordar esta situación y exigir respuestas inmediatas, sin que hasta el momento se haya producido un encuentro que aporte claridad.
La preocupación se intensifica ante la cercanía del verano y la Operación Paso del Estrecho, uno de los mayores movimientos de personas de Europa. En este contexto, la federación llega a plantear que, en el estado actual de la carretera, debería suprimirse la participación de Tarifa en la OPE para evitar un colapso aún mayor que el registrado el pasado año.
Entre las medidas que FAET exige con carácter urgente se encuentran la ejecución inmediata de la obra de reparación con un calendario real de finalización, la adaptación del sistema semafórico al tráfico real y actuaciones concretas para evitar que la OPE vuelva a generar el caos en el municipio.
Este posicionamiento se suma a las reivindicaciones ya planteadas por ACOTA, que ha optado por canalizar el malestar ciudadano y empresarial mediante una recogida de firmas, reclamando igualmente soluciones estructurales y una planificación integral de la movilidad en el acceso a Tarifa.
De este modo, el conjunto del tejido empresarial tarifeño coincide en un diagnóstico común: el acceso al municipio se ha convertido en un problema estructural que afecta gravemente a la actividad económica, a la calidad de vida de los vecinos y a la seguridad en caso de emergencias. Mientras tanto, las retenciones continúan siendo parte del día a día en la principal vía de conexión de la localidad.