El Miramar a punto de encarar su recta final tras acumular más de un año de retraso

Los concejales Carlos Blanco y Nacho Trujillos anuncian la recta final de la remodelación del emblemático paseo, pendiente de la instalación del mobiliario urbano y la plantación del arbolado y que ha estado marcada por los retrasos, la polémica y una imagen de abandono prolongado en pleno casco histórico.

Actual estado de las obras del Miramar donde se puede ver lo inconcluso del proyecto y gente accediendo a la obra a pesar del vallado/S.Terán

El Paseo del Miramar encara, ahora sí, según fuentes del equipo de gobierno, su fase final tras acumular un retraso que supera ampliamente el año respecto al calendario inicialmente previsto. Sin embargo, la conclusión de las obras vuelve a anunciarse en términos similares a los de meses anteriores: “en las próximas semanas”, a expensas únicamente de la instalación del mobiliario urbano y la plantación del arbolado pendiente.

La intervención, que se inició en marzo de 2025 con un plazo de ejecución de apenas tres meses, acumula ya más de quince meses de demora. Lo que debía ser una actuación ágil y de mejora puntual del emblemático mirador se ha convertido en un secarral, una de las obras más prolongadas y controvertidas del municipio en los últimos años.

Durante este tiempo, las explicaciones oficiales han ido encadenando diferentes causas para justificar la paralización o ralentización de los trabajos. Primero fueron las lluvias intensas y el estado del terreno; después, los problemas de suministro de materiales derivados de la coyuntura internacional. Sin embargo, en la práctica, el avance de la obra ha sido irregular y prolongadamente lento, con periodos de prácticamente nula actividad visibles a pie de calle.

El resultado ha sido un espacio que durante meses ha ofrecido una imagen alejada de su condición habitual de mirador turístico y enclave identitario del casco histórico. El Miramar ha permanecido en gran parte del proceso como una explanada de hormigón y superficies sin rematar, vallados deteriorados y accesos parcialmente abiertos, lo que incluso ha permitido la entrada de peatones en zonas aún no finalizadas, pese a las limitaciones de seguridad.

Esta situación ha generado un creciente malestar entre vecinos y visitantes, que han observado cómo uno de los espacios más representativos de la ciudad quedaba transformado durante más de un año en una obra inacabada y visualmente degradada, sin avances perceptibles durante largos periodos.

La actuación, promovida por la Oficina Técnica Municipal y ejecutada por la empresa Leasan 2007 SL con financiación de fondos Dipu Diver, contempla una transformación integral del paseo: nueva pavimentación, sustitución del mobiliario, instalación de iluminación LED, creación de una rosa de los vientos y reorganización de las zonas ajardinadas mediante parterres con arbolado, además de mejoras de accesibilidad.

Aspecto que presentaba el Paseo del Miramar antes de su degradación e iniciar su remodelación/TarifaViva

No obstante, el proyecto no ha estado exento de una fuerte contestación ciudadana desde su planteamiento. Parte de la población ha criticado que la intervención altera de forma significativa la fisonomía tradicional del Miramar, uno de los enclaves más reconocibles del municipio. Colectivos ciudadanos llegaron a denunciar públicamente la pérdida de identidad del espacio y reclamaron un mayor proceso de participación en decisiones urbanísticas de este tipo.

La plataforma Tarifa No Se Vende impulsó incluso un debate público en torno al modelo de transformación del paseo, reclamando al Ayuntamiento que tuviera en cuenta la opinión vecinal en actuaciones que afectan directamente a espacios considerados emblemáticos.

Desde el equipo de gobierno, tanto el concejal de Obras, Carlos Blanco, como el concejal de Turismo y diputado provincial, Nacho Trujillo, han admitido en distintos momentos que el retraso resulta difícil de justificar, aunque insisten ahora en que la finalización es inminente. Según han trasladado, el mobiliario urbano ya ha llegado y únicamente resta completar su instalación, así como la plantación del arbolado, que será financiada con recursos municipales.

Pese a este nuevo anuncio, la obra del Miramar se ha convertido ya en un ejemplo de ejecución prolongada, planificación desbordada y expectativas incumplidas, cuya imagen final será observada con especial atención tras más de un año de retraso sobre el calendario original.

 

 

1 Comentario
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Muy buena fecha para sembrar árboles
Muy buena fecha para sembrar árboles
Visitante
3 meses

Carlos