
Anteayer se celebró el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Pueblos y ciudades de España gobernados por distintos partidos se llenaron de actos reivindicativos y solidarios, denunciando las muertes que se producen año tras año por culpa de una mentalidad patriarcal que parece que, lamentablemente, aún perdura en muchas personas.
Frente a estos actos, grupos de derecha y extrema derecha niegan desde posicionamientos ideológicos machistas un dato constatado: son las mujeres las que sufren esta violencia. Estos responsables políticos (o mejor dicho, irresponsables) no tienen ningún rubor en salir en medios de comunicación para pedir la celebración de un día contra la violencia que, según ellos, sufren los hombres.
En este escenario, cargos públicos de la extrema derecha lanzan bulos y falsos datos que llevan a cada vez más jóvenes de sexo masculino a considerar que las políticas de igualdad son políticas de agresiones hacia los hombres. Toda una muestra de desinformación y a la vez una paradoja. Que haya gente que se crea un mito o un bulo y no busque la verdad cuando la sociedad española alcanza niveles más elevados de formación no deja de ser llamativo.
Prueba de ello son las pintadas aparecidas en varias calles de nuestro pueblo. Pintadas de la desinformación y mensajes negacionistas. Posiblemente, el terreno abonado por las redes sociales lo facilite. Pero a ello colaboran otras cuestiones. Sin duda, una de ellas es que partidos como el PP, que celebra los actos contra la violencia hacia las mujeres, pacten (para mantenerse en los gobiernos en comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos) con los partidos que lo niegan. La ceremonia de la confusión está servida. Toda una farsa.
No son muertes, son asesinatos.