
Resumir plenos que duran más de seis horas resulta difícil; sin embargo, ver que en la mayoría de ellos los grupos políticos mantienen sus discursos es más fácil.
Sirva como ejemplo lo sucedido en la moción presentada por el Partido Socialista sobre la sanidad pública. Tras la exposición de motivos por la concejala del PSOE, donde se hacía un análisis de la situación de Tarifa y, por extensión, del Campo de Gibraltar, se hicieron una serie de propuestas para mejorar la atención pública sanitaria. Entre ellas, reforzar la financiación de la sanidad pública, reducir las listas de espera, impulsar la unidad del dolor en el Campo de Gibraltar, mejorar los recursos de salud mental y rehabilitación, ejecutar la ampliación del centro de salud de Tarifa, reconocer nuestra comarca como zona de difícil cobertura y adaptar los recursos sanitarios a la enorme presión asistencial que vivimos en verano. Todas ellas, reivindicaciones que, posiblemente, sean compartidas por la inmensa mayoría de la población.
Ante ello, los distintos grupos políticos manifestaron su posicionamiento. Ganar Tarifa mostró su apoyo sin mayor debate, porque en el ADN de este grupo está la defensa de los servicios públicos. Sin embargo, para el neoliberal Nuevos Aires (que en muchas ocasiones acaricia las tesis de gente como Milei: el Estado o la administración asfixian a la iniciativa privada y, por ello, hay que dejar campar a sus anchas a los lobbies empresariales), el tema era usado políticamente. Qué barbaridad más grande, pues claro que la sanidad pública es un tema político, como la educación pública, la dependencia y otros muchos asuntos, porque la política se ocupa justamente de eso, de lo público, de la vida en sociedad. En todo caso, si hubiera dicho que se usa de manera partidista hubiera sido más comprensible, pero no. Y en ese uso de la palabra su estilo léxico también lo delatan términos como reyerta, impondrán, atacan… salieron sin ningún esfuerzo.
Tras usar el descontextualizado formalismo de “con la venia” para pedir permiso al alcalde (algo que ya no se hace ni en el Congreso de los Diputados, donde se dan las gracias por conceder la palabra), el portavoz de NAT, ariete contra la administración pública, sale a defender al colectivo de los médicos por la huelga que llevan con el Estatuto Marco. Este señor, que ha protagonizado en estos años los ataques más furibundos contra el personal municipal, parece que obvia que muchos apoyos a esta huelga no son por la mejora de la calidad en la atención sanitaria pública. Muchos de los que la secundan lo que buscan es poder compatibilizar la jornada de trabajo pública con la privada. Para ello necesitan atacar con el tema de las guardias y el agotamiento, pero él debería saber que hay trabajos donde las guardias son necesarias, como en el ejército, en los bomberos o en la policía. Y cuando uno entra a trabajar en ese colectivo sabe que eso está dentro de su jornada laboral. Además, ¿no produce cansancio terminar en la pública e irse a consultas privadas hasta cerca de la medianoche? ¿Eso no es agotador?
La portavoz del PP atacó a la bancada socialista echándole en cara sus resultados en las autonómicas, pero nada dijo del fracaso de su socio de gobierno en ese proyecto linense del 100%. Tras lanzar un mensaje de defensa de la gestión de Moreno Bonilla, no dudó en pedir votar los puntos de forma separada, pues algunas de las reivindicaciones eran compartidas. Eso sí, antes afirmó que el presupuesto actual para sanidad era el mayor de la historia; lo que no dijo es cuánto dinero derivan a la privada. Es cierto que cuando el viento sopla a favor parece más fácil defender lo indefendible, pero debería saber que el tiempo pone cada cosa en su lugar y que, más temprano que tarde, se verá el verdadero rostro neoliberal de las políticas del PP en Andalucía y sus nefastas consecuencias para los sectores sociales más débiles, aunque estos sectores no sean conscientes.
Por su parte, el alcalde, que no paró de llamar al representante de Nuevos Aires portavoz de 100% (algo que debería corregir, pues el grupo municipal es Nuevos Aires), volvió a repetir eso de no ligar la sanidad a la política, como si él, cuando permite el paseo de caballos por las playas pero niega que lo hagan los perros, no estuviese haciendo política.
En fin. Quizás no le vendría mal escuchar este podcast sobre La Política de Aristóteles (RNE Audio). En él, como dice Emilio del Río, « Aristóteles no escribe en La Política solamente sobre gobiernos, leyes o constituciones; escribe sobre algo mucho más profundo: cómo debemos vivir juntos, qué significa ser ciudadano, la educación, la justicia, la felicidad, el poder, la convivencia y el bien común».
Puede alguien explicarme pormenorizadamente cuáles son los servicios sociales que han sufrido recortes (servicios sociales de los básicos, no me hablen de mamandurrias seudolocalistas) o han sido eliminados por el PP? Son los fascistas del PP menos socialistas que los del PSOE? Gracias. Espero datos y no algaradas vociferantes.