Desde la Atalaya: política de pactos

Mucho se ha escrito ya sobre el último pleno municipal celebrado la semana pasada. Columnas de opinión han venido a reflejar el clima más distendido de la sesión plenaria, en la que determinados asuntos propuestos por el equipo de gobierno salieron adelante aun estando en minoría. Pero si se tuviera que resaltar algo del pleno, lo haríamos con dos propuestas de la bancada socialista que me parecen más que interesantes para la vida del municipio, tanto en la forma como en el fondo.

La primera la hizo el portavoz socialista en el turno de ruegos y preguntas, lanzándole el guante al alcalde para elaborar y firmar un pacto local por la vivienda. Y lo hizo tras la aprobación por el pleno de la “aplicación de medidas en materia de suelo previstas en el Decreto-Ley 1/2025, de 24 de febrero”, que, entre otras cuestiones, permite aumentar la edificabilidad y volumetría en determinadas parcelas para favorecer la construcción de viviendas de protección oficial (VPO).

Este pacto debería poner sobre la mesa que las medidas que en anteriores legislaturas y en esta que se están tomando en viviendas no son suficientes para dar solución al problema existente en Tarifa. La situación de nuestro pueblo no difiere en nada de lo que es un problema generalizado de las zonas que están tensionadas turísticamente. Es decir, en Tarifa se construyen viviendas; el problema es el precio de las mismas, es decir, “sólo para ricos”.

Incluso las de protección oficial pueden alcanzar precios elevados, lo que se puede aumentar ahora con el nuevo Decreto de la Junta. Resulta paradójico que en Tarifa las VPO superen con creces los precios que, en otros lugares, se están vendiendo en renta libre. No es de extrañar que muchos tarifeños y tarifeñas se estén yendo a vivir a Algeciras o a otras zonas cercanas, porque el acceso a la vivienda allí es más barato.

Establecer unas líneas maestras consensuadas por los distintos grupos políticos sobre cómo afrontar el problema de la vivienda en Tarifa para que se ejecuten “gobierne quien gobierne” es un elemento imprescindible. Los cambios de signo político se deben realizar con toda la normalidad en un sistema democrático, pero los problemas de “calado” deben ser afrontados con estrategias consensuadas que permitan, en un periodo de medio y largo plazo, resolver dichas dificultades.

El alcalde mencionó algunos temas en los que desde el equipo de gobierno se está trabajando. Señaló la necesidad de un mayor control de los pisos de alquiler turístico, el establecer que no haya viviendas de uso turístico allí donde no sea todo un edificio dedicado a esa actividad económica o propiciar la construcción de VPO. Nos parecen unos puntos necesarios para el arranque de ese debate y posterior consenso municipal, pero faltan otros muchos (como por ejemplo la aplicación de la disciplina urbanística).

El otro punto que queremos resaltar es la moción del PSOE relativa a las necesidades educativas y mejora de los recursos personales y materiales en el municipio de Tarifa. Aprobada por unanimidad, contaba entre sus propuestas la firma de un Pacto Municipal por la Educación. Un pacto educativo local debe ser una herramienta política para reclamar en las administraciones competentes las necesidades detectadas en el municipio, pero que deben implicar a las personas y los colectivos relacionados con la comunidad educativa y que estén preocupados por una educación pública de calidad en Tarifa.

Un pacto por la educación es más que necesario para afrontar una escuela inclusiva del siglo XXI y para establecer una oferta educativa que propicie a nuestros jóvenes salidas profesionales acordes al mercado laboral local. Un pacto local que active los órganos de participación ciudadana como el Consejo Escolar Municipal, con el fin de que sirva de herramienta para el análisis y la elaboración de informes y propuestas para elevarlas a la administración educativa cargadas de sentido y de justicia.

Sin duda, estos dos mecanismos son más lentos que llevar una moción al pleno; ellos requieren trabajo de semanas, por no decir meses, antes de que los documentos vean la luz. Pero se nos antoja que lo que salga de dichos pactos locales será mucho mejor que cualquier propuesta particular que pueda realizar el mejor de los grupos políticos. Porque, entre otras cosas, lo que se estará facilitando es la vertebración de la sociedad tarifeña y porque en nuestra democracia una herramienta útil para mejorar la vida de la ciudadanía fue “la política de pactos”.