La asociación pone el foco en las plazas de aparcamiento reservadas a personas con movilidad reducida que no reúnen las condiciones necesarias para garantizar un acceso seguro y autónomo al vehículo. La primera denuncia señala tres estacionamientos de la calle María de Molina.

Hay plazas de aparcamiento que, sobre el papel, están destinadas a facilitar la vida de las personas con movilidad reducida. Pero basta con mirar de cerca para comprobar que no siempre cumplen su función. Con esa idea, AVANZA Tarifa ha puesto en marcha en sus redes sociales una nueva campaña de sensibilización bajo el título “Parece PMR, pero no lo es”, con la que pretende visibilizar las barreras que siguen dificultando la accesibilidad en el municipio.
La iniciativa nace de una reivindicación que la asociación lleva tiempo poniendo sobre la mesa: no basta con reservar espacios para personas con movilidad reducida (PMR), también es necesario que esos aparcamientos reúnan las condiciones adecuadas para que puedan utilizarlos de verdad quienes los necesitan.
A través de fotografías tomadas en distintos puntos del núcleo urbano, AVANZA quiere mostrar situaciones concretas en las que la señalización de una plaza no garantiza, por sí sola, que sea accesible. En algunos casos, denuncia la ocupación indebida de estos espacios por conductores que no tienen derecho a utilizarlos. En otros, el problema está en el propio diseño del aparcamiento, que no permite realizar las maniobras necesarias para entrar o salir del vehículo con autonomía y seguridad.
La primera publicación de la campaña pone el foco en tres plazas reservadas a personas con movilidad reducida en la calle María de Molina. Según explica la asociación, estos estacionamientos carecen de una zona lateral de transferencia de 1,5 metros que permita abrir completamente la puerta del coche, colocar la silla de ruedas junto al vehículo y realizar el traslado de una superficie a otra.
Una carencia que, para quienes se desplazan en silla de ruedas, no es un detalle menor. Disponer de espacio suficiente junto al automóvil puede marcar la diferencia entre acceder al vehículo de forma independiente o encontrarse con una barrera que impida hacerlo con normalidad.
La Asociación Avanza también señala una deficiencia en la señalización: de las tres plazas identificadas en esa calle, solo dos cuentan con señal vertical. La asociación considera necesario revisar tanto las dimensiones como las condiciones de uso de estos espacios para que respondan realmente a las necesidades de las personas a las que están destinados.
Más allá de pintar una plaza
La campaña pretende llamar la atención sobre una cuestión que va más allá de una fotografía o de un aparcamiento concreto. Para Avanza, la accesibilidad debe abordarse de manera integral, desde el diseño de los espacios públicos hasta su señalización y mantenimiento. De poco sirve reservar una plaza si, a la hora de utilizarla, la persona encuentra obstáculos que le impiden entrar o salir de su vehículo.
La asociación vuelve así a reclamar una Tarifa más accesible, en la que las personas con movilidad reducida puedan desenvolverse con autonomía y participar en la vida cotidiana del municipio sin tener que enfrentarse constantemente a dificultades que podrían evitarse con una planificación adecuada.
Con “Parece PMR, pero no lo es”, la asociación apuesta por poner ejemplos concretos ante la ciudadanía. Las imágenes buscan hacer visible aquello que a menudo pasa inadvertido para quienes no se enfrentan a estas barreras en su día a día: “una plaza puede parecer accesible a simple vista y, sin embargo, no ofrecer el espacio necesario para utilizarla”.
La iniciativa se suma a las reiteradas reclamaciones del colectivo para que se adopten medidas efectivas y se escuchen sus demandas. Su objetivo es que la accesibilidad deje de depender de soluciones parciales y se convierta en una condición real de los espacios públicos de Tarifa.
Porque la igualdad también se mide en cuestiones tan cotidianas como aparcar, abrir una puerta o poder sentarse en el propio vehículo sin ayuda. Una plaza reservada debe ser una plaza verdaderamente accesible. Y una Tarifa para todos debe empezar por eliminar las barreras que todavía impiden que lo sea.
