La APBA inicia el estudio de solución técnica para evitar el deterioro del túnel del arroyo del Olivar

Se trata de la obra de ingeniería proyectada en 1887 y concretadas finalmente entre 1989 y 1893 que ha servido para a través de unos 200 metros lineales desde el paseo del Olivar hasta la playa de La Caleta desviar el curso del arroyo de Angorrilla para evitar tanto inundaciones como epidemias causadas por el estancamiento del agua a su paso por el casco histórico

La boca del túnel por el lado de la desembocadura/S.Terán
La APBA inicia el estudio de solución técnica para evitar el deterioro del túnel del arroyo del Olivar

Dilucidar si es posible y solo necesario realizar trabajos de consolidación o hacer toda una nueva estructura de los muros que conforman la salida del túnel por el que discurre desde el Paseo del Olivar hasta la playa de La Caleta el desvío del cauce del arroyo de Angorrilla, es el cometido del inicio ordenado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, del “estudio de la posible solución técnica” que por un lado evite el deterioro y frene el riesgo de colapso de los muros de la posiblemente obra civil más importante de finales del siglo XIX.

 

Así lo ha confirmado a este diario, Juan Antonio Patrón Sandoval, jefe del área de Desarrollo Sostenible y Coordinador del Puerto de Tarifa. Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, quien ha realizado ya una primera inspección de los muros de la salida del túnel del arroyo de Angorrilla determinando que “su estado aconseja una actuación urgente y en ello estamos, aunque no será fácil su ejecución”.

 

Patrón Sandoval ha reconocido que dicha estructura (que se encuentra dentro de la zona de Reserva Portuaria y por ende sus competencias sobre su conservación y mantenimiento dependen de la entidad portuaria) “realmente la fábrica de ladrillo original está totalmente agrietada, pandeada y sin trabazón entre sí, lo que difícilmente la hace recuperable. Pero rehacer el muro no es cosa fácil dada la penosa accesibilidad de la desembocadura” señala el también estudioso de la historia local.

 

El responsable del área de Desarrollo Sostenible y Coordinador del Puerto de Tarifa, ha confirmado del mismo modo que aún en pronto para fijar plazos o presupuestos de una obra que no parece será fácil de ejecutar. “De la solución que se adopte resultará el presupuesto, en el que también influye el acceso y los medios auxiliares que se pueden utilizar. Y será el presupuesto el que determinará el plazo de inicio de los trabajos”. Recordamos que por la Ley de Contratos del Sector Público cualquier actuación que sobrepase los 40.000 euros de inversión, deberá de ir a una licitación pública, lo que suele dilatar los plazos.

 

Una obra repensada para evitar epidemias y riadas

El túnel del Olivar o del arroyo, fue durante muchas décadas pasadas anhelos de los gobernantes de entonces. Y es que el antiguo curso del arroyo de Angorrilla atravesaba toda la localidad. Lo que en principio daba vistosidad y atractivo al municipio se convertía por motivos de: un cauce muy estrecho y escaso de agua, acumulación de aguas estancadas en numerosos tramos y una sociedad de entonces no muy amiga de las costumbres saludables y los hábitos de limpieza, en todo un problema y foco de infección que provocó numerosas epidemias sobre todo de cólera entre los habitantes de entonces siendo la más grave la que cuentan las crónicas hubo en 1986 que de alguna manera puso de manera urgente sobre la mesa la necesidad de buscar un desvío del cauce (ya gestado un siglo antes) y evitar su paso por la ciudad.

 

Pero no fueron las epidemias las únicas razones, también pesaron mucho los riesgos y las riadas que con el crecimiento demográfico de la localidad en el siglo XVIII que condicionó el propio crecimiento físico de la ciudad y adsorbió el arroyo que dividió la ciudad, comenzaron a suceder tras lluvias copiosas. Así se tienen referencias históricas de riadas en enero de 1702, la de 1708, la de 1740 que provocó varios muertos y graves daños materiales como los ocasionados por las riadas de los años o las de 1783-84. En diciembre de los años 1839 y 1853 también se tienen constancia de riadas. Curiosamente una de las más recordadas porque pudo haberse convertido en tragedia fue la ría del 13 de enero de 1970.

 

El túnel un proyecto histórico consolidado en el siglo XIX

El proyecto de modificación del curso del arroyo de Tarifa data de 1776 pero no sería hasta 1887 cuando se determinara ejecutarlo. Las obras serían adjudicadas en junio de 1887 por 132.999,90 pesetas. Finalmente las obras serían ejecutadas los tarifeños Juan y Manuel Pazos Laroche. Según el investigador, Andrés Sarria “el túnel propiamente dicho se presupuestó en algo más de 75.000 pesetas, pero su coste final ascendió a 121.690”. A partir de ahí, el arroyo que entonces discurría por la calle General Copons, Sancho IV, atravesaba la Huerta del Rey y desembocaba en Los Lances junto al castillo de Santa Catalina, cambió de mares y gracias al túnel muere sus aguas en el Mediterráneo en la playa de La Caleta

De aquellas obras, estos restos, que ya son casi arqueológicos y que como características principales está la longitud lineal desde el Olivar a la Caleta de 195 metros. La capacidad de acogida de aguas es de 3,20 metros de ancho por 2,80 de alto. O lo que es lo mismo nueve metros de luz. La pared del túnel está completamente revestida con ladrillos y encima una ligera capa de hormigón hidráulico. El piso está pavimentado con adoquines de piedra de 28x14x14 centímetros.

 

La situación actual del túnel aconseja su intervención urgente. Algo que no ocurrirá si las obras necesarias se declaren de emergencia. Sin embargo, no siendo ésta una zona de paso habitual con riesgo para las personas… no parece que sea el caso.

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